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Cebolla para hacer una tortilla de patatas jugosa - header
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Cómo hacer una tortilla de patatas jugosa: todos los trucos para una textura perfecta

20/12/2018

La tortilla de patatas es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española. Hacer una tortilla de patatas es sencillo, todos hemos hecho una alguna vez en nuestra vida, pero no todo el mundo sabe cómo hacer una tortilla de patatas jugosa. La solución está en seguir al pie de la letra estos consejos que te damos.

Cómo hacer tortilla española

Lo principal a la hora de plantearnos cómo hacer una tortilla de huevo y patata es contar con unos buenos ingredientes: los huevos deben ser frescos y las patatas prietas, no deben estar blandas.

A continuación, es importante disponer de una sartén antiadherente para que no se nos pegue. Un pequeño truco-consejo es tener una sartén solo para hacer tortillas y huevos fritos, la popular sartén de los huevos.

Una vez disponemos de todos los ingredientes y utensilios, empezamos a explicar cómo preparar una tortilla española.

LAS PATATAS. En primer lugar, debemos pelar y cortar las patatas en lascas o en dados. La forma no importa, va a gustos, pero lo que sí es importante es que todos los trozos sean de un tamaño similar para que tengan un mismo tiempo de cocción.

Cuando tenemos las patatas cortadas, las ponemos a freír en una sartén diferente a la de los huevos con abundante aceite caliente. Primero a fuego suave para luego, acabar de dorarlas a fuego fuerte. Si el aceite no está caliente o no hay suficiente, la patata quedará más cocida que frita.

Para hacer una buena tortilla española, el punto óptimo de las patatas es fundamental. Deben estar entre cocidas y fritas, sin alcanzar el punto crujiente. Así nos aseguramos de que tengan una textura suave y escurran mejor el aceite.

Una de las variedades de patata más recomendadas para hacer tortilla española es la Kennebec, cuanto más vieja mejor, porque suelta menos agua y se cocina mucho mejor. La Kennebec es una patata sabrosa y con una textura más densa que otras variedades. Esto da mayor cuerpo a la tortilla y absorbe mejor el huevo, dando como resultado una mezcla bien jugosa, que es lo que buscamos.

ES EL TURNO DE LA CEBOLLA. El tipo de patata es importante, pero realmente ¿cómo hacer una buena tortilla y que quede bien jugosa? Pues lo más aconsejable es añadir un poco de cebolla. Aunque queremos dejar claro que es opcional, y fuente de no pocas discusiones entre seguidores y detractores.

Por lo general, una cebolla es suficiente para hacer una buena tortilla casera, de tamaño medio. Si se prefiere, se puede utilizar cebolla tierna, su sabor es mucho más suave que el de la cebolla seca.

Cuanto más pequeña cortemos la cebolla, más integrada quedará en el conjunto de ingredientes. Incluso la podemos rallar para que solo se note el sabor, pero no la textura.

A la hora de freír la cebolla podemos optar por dos posibilidades diferentes. Lo más habitual es añadirla a la sartén con la patata y acabar de freírlas juntas, pero siempre cuando la patata ya esté casi hecha. La cebolla debe freírse poco, nunca dorarse, para que no pierda el agua ni la jugosidad.

Otra posibilidad es freír la cebolla en una sartén aparte, distinta de la de la patata. Cocinar los dos ingredientes por separado nos ayuda a conseguir una cocción óptima de ambos y una mejor textura de la tortilla.

Tanto si freímos la patata y la cebolla juntas como separadas, una vez estén listas, las escurriremos muy bien del aceite. El secreto de cómo preparar tortilla española está en que quede jugosa y esponjosa, pero no pesada. Por eso es importante escurrir a conciencia el aceite de freír poniendo la patata y la cebolla en un colador.

LOS HUEVOS. Mientras escurrimos el aceite de las patatas y la cebolla, separamos las yemas de las claras. Para que salga una tortilla bien esponjosa, batimos las yemas por un lado y las claras a punto de nieve por otro. A continuación, las mezclamos con cuidado.

Otra opción para conseguir el mismo efecto, si no queremos montar las claras a punto de nieve, es batir los huevos y añadirles un poco de levadura química.

Aunque no existan unas medidas exactas de cómo preparar tortillas, la recomendación estándar para que quede una tortilla jugosa es de 1 huevo grande por cada 100 gramos de patata.

Lo más recomendable es utilizar huevos de gallinas de granja porque son los más sabrosos. Si no es posible encontrarlos, habría que decantarse por huevos de la clase 1, los más parecidos, ya que proceden de gallinas que se crían en naves, pero con la posibilidad de salir al aire libre.

Finalmente, para dar un punto extra de jugosidad a la tortilla perfecta, añadiremos un chorrito de leche a los huevos y mezclaremos bien.

La leche puede hervir o evaporarse sin llegar a solidificar por efecto del calor. Al mezclarla con el huevo es una ventaja porque, aunque cocinemos la tortilla hasta cuajar el huevo completamente, éste queda más tierno que si cuajamos una mezcla solo de clara y yema. Pero hay que ir con cuidado porque al necesitar más tiempo para cuajar la tortilla hay que vigilar que ésta no se queme por fuera.

Solo nos queda incorporar la patata y la cebolla fritas a la mezcla de huevos y leche para acabar de preparar nuestra tortilla de patata extra jugosa. Nos aseguraremos de que los huevos cubran del todo la patata y la cebolla para que se empapen bien y la textura final de la tortilla sea la adecuada. Dejaremos reposar la mezcla unos minutos y ya tenemos la base de nuestra tortilla lista para cocinar.

LA COCCIÓN. Ponemos un poco de aceite en la sartén antiadherente y esperamos a que esté bien caliente. A continuación, vertemos la mezcla de huevo y patata y doramos por cada lado unos 30- 40 segundos. A partir de este punto, el resultado final ya es algo totalmente personal. Si queremos una preparar una tortilla poco cuajada y, por tanto, muy jugosa, no removeremos la mezcla de la sartén y dejaremos que el fondo se haga sin mezclar.

Llega el momento clave de cómo preparar las tortillas: darles la vuelta. Para ello podemos utilizar un plato o un gira tortillas de los que venden expresamente para la ocasión y que podemos encontrar en diferentes materiales: plástico, acero inoxidable o cerámica.

Y después de seguir todos estos consejos, ya tenemos cómo se prepara una tortilla de papa extra jugosa. Uno de los platos más populares de nuestra gastronomía, consumido en todos los hogares y una de las tapas más demandadas en los bares de todo el país.