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Cazuela de tomate solís
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Todos los secretos y curiosidades del tomate Solís

04/12/2018

Llegamos tarde a casa, después de una dura jornada laboral, y nos espera la cocina. Hay que pensar cenas variadas, saludables y que gusten a todos. En esa situación podemos encontrar algunos aliados, y las salsas como el tomate Solís, tomate frito natural, son uno de ellos.

El tomate frito Solís se elabora desde 1964 y es un producto muy versátil, por lo que puede ayudarnos en multitud de platos como carnes, pastas, arroces, guisos, huevos fritos o al plato...

La salsa de tomate frito se puede preparar a partir de puré, pasta o concentrado de tomate. Para elaborarla, los tomates se lavan, trituran y tamizan para eliminar semillas y pieles. Después se fríe el puré de tomate con aceite, cebolla o ajo y en este momento se le pueden añadir otros productos como hortalizas o hierbas aromáticas. Se deja cocinar hasta que se concentra y se obtiene la textura tan característica del tomate frito. Su sabor es muy rico, sin rastros de amargor o acidez, pero tampoco excesivamente dulce.

El origen del tomate frito: Cómo se originó la salsa de tomate frito

El tomate, como sabemos, llegó a España después del descubrimiento de América, cuando Hernán Cortés lo trajo desde México. Allí, los nativos mexicanos se referían a este fruto como xitomatl, que significa “fruto con ombligo”. Es curioso saber que en un principio la tomatera se utilizó en nuestro país simplemente como planta ornamental, y no se comenzó a tomar como alimento hasta mucho más tarde. De hecho, en un inicio estos tomates ornamentales eran amarillos, de ahí el nombre en italiano pomodoro (pomo de oro o manzana de oro).

La salsa de tomate como la conocemos hoy en día no apareció hasta el siglo XVII, pero ¿cuál fue la primera salsa de tomate frito en España? La producción industrial de esta salsa tan popular comenzó en España a mediados del siglo XX, cuando se lanza al mercado la primera preparación con este nombre. Como decíamos, fue en 1964 cuando Juan Antonio Solís, creador de la marca que todavía lleva este nombre, “inventó” la salsa de tomate frito: en solo dos años consiguió vender más de dos millones de unidades.

Cuál es el beneficio del tomate frito para tu salud

No solo es rico y puede ayudarte en la cocina, sino que, además, el tomate frito tiene importantes beneficios para tu organismo: se ha confirmado como un aliado del Lactobacillus reuteri que forma parte de la flora intestinal. En las dietas probióticas, es mejor que el tomate crudo. Así lo ha concluido un equipo de investigadores del Instituto de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo y Centro Avanzado en Microbiología de Alimentos de la Universidad Politécnica de Valencia, que publicaron su estudio en el Journal of Functional Foods.

En concreto los científicos evaluaron la influencia de algunos antioxidantes del tomate (compuestos fenólicos y el licopeno) sobre este microorganismo probiótico que se encuentra en el intestino, el Lactobacillus reuteri, a lo largo de la digestión. Mostraron que los antioxidantes lo protegen durante el proceso digestivo, y esta protección es mayor cuando estos antioxidantes proceden de tomate frito en vez de tomate crudo.

También es importante, en cuanto al camino hacia una alimentación más saludable, la reducción de la ingesta de sal. Por eso Solís, desde 2005, ha reducido un 40% la cantidad de sal de sus productos. Además, sigue la receta tradicional y se elabora con los mejores ingredientes, como lo haríamos en casa. También se han desarrollado variedades para los que quieren cuidarse más, como Solís Estilo Casero 0% Sal y Azúcares Añadidos.

Por si fuera poco, la grasa que contiene el tomate frito se puede considerar saludable porque procede de aceite de origen vegetal, como el de oliva y el de girasol.

Cómo es la producción tomate frito Solís

En cuanto a la calidad de los productos usados para elaborar el tomate frito Solís, hay un dato interesante. Los tomates se cultivan en la Vega del Guadiana, en Extremadura, una de las zonas de mayor producción en España. Todos los tomates que utiliza Solís son de campos de cultivo sostenibles con el medio ambiente que tienen la certificación de Producción Integrada por la Junta de Extremadura, lo que supone, entre otros aspectos, un ahorro de agua.

Estos tomates son recolectados en su punto de madurez, cuando tienen el mejor color, dulzor, textura y sabor. Además, en los cultivos trabajan agricultores locales que conocen a la perfección el tomate, una sabiduría que ha pasado de generación a generación.

La conservación del tomate frito y un par de usos de urgencia

Ya sabemos qué es el tomate frito, cómo se elabora y sus beneficios; es el momento de incorporarlo a nuestros platos. Son muchos los usos, como por ejemplo para acompañar unos huevos fritos con patatas con una buena cantidad de tomate frito. Otro uso de la salsa de tomate frito es acompañar pasta o arroz hervidos. Junto con alguna hierba aromática y un poco de queso rallado aporta un toque de color y sabor que alegra cualquier comida.

La salsa de tomate frito en conserva se esteriliza y envasa al vacío, así que puede guardarse sin problemas durante años, siguiendo las indicaciones de la marca sobre consumo preferente. Por eso siempre es un buen recurso como “fondo de despensa”. Eso sí, una vez abierto el bote, recuerda que se conserva durante solo algunos días en el frigorífico ya que el tomate frito Solís es natural, sin ningún tipo de conservante.