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Huevos cocidos en una mesa - header
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Cómo hacer un huevo pasado por agua y todos los tiempos de cocción de los huevos

20/12/2018

Muchas veces os habréis preguntado cómo hacer un huevo pasado por agua perfecto, porque la diferencia entre que quede en su punto y que se pase es cuestión de muy poco tiempo, casi de segundos.

Los huevos son un ingrediente fundamental en muchas recetas pero también pueden ser un plato en sí mismos, ya que cocinar un huevo es rápido y, en principio, sencillo.

Pero ¿cuántas veces hemos intentado cocer un huevo y se nos ha roto la cáscara durante la cocción? ¿O cuántas veces nos ha quedado la yema en un lado? ¿O nos ha costado horrores pelarlo una vez cocido?

Hay muchas maneras de pasar un huevo por agua, pero para que quede perfecto hay que seguir una serie de pasos. Se trata de tener controlado el tiempo para cocer un huevo y paciencia, ni más ni menos.

El huevo es el alimento de referencia en cuanto a proteínas de calidad, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales. Los huevos que compramos no siempre son todo lo frescos que deberían.

Existe un truco muy, muy fácil para saber si el huevo que vamos a utilizar es fresco o no: basta con llenar un recipiente con agua e introducir en él el huevo. Si se queda en el fondo del recipiente es que el huevo es fresco, si flota es que no lo es. Nosotros recomendamos, en la medida de lo posible, comprar siempre huevos ecológicos, de gallinas criadas al aire libre, por su sabor y calidad. ¿Cómo identificarlos? Todos aquéllos que el código de barras empiece por 0.

El huevo es un alimento muy versátil a la hora de cocinarlo y se puede preparar de muchas maneras diferentes. Entre las más habituales encontramos la cocción del huevo en agua, que puede ser con o sin cáscara. Dependiendo del tiempo que hierva el huevo y del punto de cocción de la yema y la clara, tendremos huevos pasados por agua, mollet o duros.

EL HUEVO PASADO POR AGUA

Un huevo pasado por agua es un huevo hervido poco tiempo dentro de su cáscara, unos 4 o 5 minutos, de manera que el resultado es una clara firme y una yema cremosa, que se puede comer con cuchara. Es la viva imagen de nuestra infancia, aquellos huevos que abríamos por la parte de arriba e introducíamos bastoncitos de pan que mojábamos en la yema untuosa.

El primer paso antes de cocer un huevo es sacarlo de la nevera unos 15 o 20 minutos antes de hervirlo. De esta manera, se atempera y no sufre un cambio brusco de temperatura cuando lo metemos en el agua. El segundo paso es elegir entre unas de las dos maneras de cómo hacer un huevo pasado por agua: empezando con el agua fría o con el agua caliente. Y el tercer punto que hay que tener en cuenta es el tamaño; los pequeños se cocerán antes que los grandes.

Para cocer los huevos desde agua fría, lo primero que haremos será llenar un cazo con agua del tiempo o fría y meter los huevos dentro. Es aconsejable no cocer más de tres o cuatro huevos a la vez para que tengan su espacio. Los huevos deben quedar completamente sumergidos.

Una vez tengamos los huevos en el interior del cazo, llevamos a ebullición con el fuego al máximo. Entonces, bajamos el fuego para que se acabe de cocinar en una cocción más suave pero manteniendo la ebullición. Pasado un minuto desde que el agua empieza a hervir, le damos la vuelta al huevo para centrar la yema.

Depende de cómo nos guste la yema, dejaremos los huevos cociendo más o menos tiempo. Si queremos que la yema y la clara queden suaves y ligeras, el tiempo de cocción del huevo pasado por agua será de 2 minutos. Si, por el contrario, queremos que la yema quede cremosa y la clara bastante cocida, lo tendremos cociendo 4 minutos.

Desde agua hirviendo, cambia el tiempo de cocción de los huevos. Si queremos unos huevos con la clara muy suave y la yema apenas espesa, los coceremos 5 minutos desde el momento de introducirlos en el cazo. Si, por el contrario, queremos una yema más espesa los cocinaremos durante 6 minutos. Los tiempos son casi el doble que los de la cocción desde agua fría.

HUEVOS DUROS

A diferencia de los huevos pasados por agua, los huevos duros se cocinan durante más tiempo y se comen una vez pelados. Para determinar cuánto tiempo hay que cocer un huevo duro entra en juego el gusto de cada uno. Así encontraremos los huevos duros “blandos”, en los que la yema y la clara están cuajadas pero la parte central de la yema queda algo cremosa. Este punto se consigue cociendo los huevos en agua fría y, cuando empiece a hervir, dejándolos cocer entre 6 y 8 minutos.

Si queremos un huevo duro “duro”, lo coceremos 10 minutos a partir del momento en que empiece a hervir el agua del cazo o 12 minutos si lo ponemos con el agua hirviendo. Hay que prestar atención al tiempo, porque si nos pasamos nos podemos encontrar con que al abrirlo la yema ha adquirido un desagradable color verde.

Finalmente, una vez cocidos, cortaremos la cocción de los huevos pasándolos a un bol con agua bien fría, para que no se sigan cocinando.

Para que no se rompa la cáscara durante la cocción, además de sacar los huevos de la nevera un rato antes, también es aconsejable utilizar una cuchara a la hora de introducirlos en el cazo. Así minimizamos el riesgo de que se golpeen y se rompan. También es útil añadir un chorrito de vinagre al agua hirviendo, ya que funciona como “cicatrizante” en caso de que se abra la cáscara.

HUEVOS MOLLET

Otra de las variedades de huevo cocido con cáscara son los huevos mollet. A diferencia de los pasados por agua, éstos tienen la clara algo más hecha, lo que permite pelarlos con facilidad. Su textura es semilíquida en el interior, con una yema algo más densa que la natural, y la clara exterior bastante firme. Es decir, están en un punto de cocción entre los huevos pasados por agua y los huevos duros.

¿Y cómo se hacen estos huevos cocidos “mollet”? Igual que los anteriores pero cociéndolos durante 5 minutos desde que empieza a hervir el agua. Una vez pasado ese tiempo, los retiramos del cazo y pasamos por agua fría para frenar la cocción, pelamos y ya nos los podemos comer como parte de un buen desayuno, por ejemplo.

HUEVOS POCHÉ O ESCALFADOS

Hasta aquí hemos visto cómo se cocinan los huevos con la cáscara. El huevo poché, en cambio, es un huevo cascado que se hierve en agua con sal. Se puede preparar de dos maneras distintas: la tradicional o con ayuda de papel film.

Si optamos por la primera, cascamos el huevo en un bol pequeño y lo vertemos en un cazo con agua hirviendo, pero no a borbotones, junto con un chorrito de vinagre. Mientras se cocina, con una cuchara, ayudaremos a que la clara se quede alrededor de la yema. Después lo sacamos con una espumadera y lo escurrimos bien.

En este caso es complicado definir exactamente cuánto tiempo tarda en cocerse un huevo poché tradicional, es cuestión de ir comprobando su textura. Pero por norma general estará listo en 3 o 4 minutos.

Si optamos por el otro método, hay que forrar una taza de café con papel film, engrasar con aceite el interior del film, cascar el huevo dentro, cerrar el saquito de film e introducirlo en agua hirviendo durante 4 minutos. Cuanto retiramos el huevo hay que pasarlo a un recipiente con agua fría para cortar la cocción. Cortamos el film y ¡ya tenemos nuestro huevo poché perfecto!

En resumen, la respuesta a cómo cocer un huevo pasa por el gusto de cada uno, dependiendo el punto de cocción que se busque, de menos cocido con los huevos pasados por agua, a más cocido con los huevos duros. Siguiendo estos consejos seguro que nos van a salir unos huevos cocidos perfectos, sea cual sea su punto de cocción.