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Arroz con leche
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Las claves infalibles para conseguir un exquisito arroz con leche condensada

04/12/2018

El arroz con leche es uno de los postres tradicionales de nuestra gastronomía. Es uno de esos postres que nos traen recuerdos de infancia.

La textura cremosa, el sabor de la leche y el aroma a limón y canela son sabores clásicos. Es un postre que a veces no tiene la textura perfecta, pero se puede conseguir preparando un arroz con leche condensada.

LA LECHE CONDENSADA

El truco para conseguir la textura perfecta es hacer un arroz con leche condensada. Si utilizamos leche condensada mezclada con agua en lugar de leche entera y azúcar, nos aseguramos de que quede un arroz mucho más cremoso y no nos tenemos que preocupar de que el azúcar quede bien disuelto e integrado en el postre.

Cómo hacer arroz con leche condensada es más fácil y rápido de lo que parece, ya que solo se requiere un poco de tiempo y seguir los consejos que os proponemos.

EL ARROZ. Lo primero cuando nos planteamos cómo preparar arroz con leche condensada es tener en cuenta el tipo de arroz que vamos a utilizar. Es muy importante elegir el arroz adecuado para este tipo de cocciones. Debemos utilizar un arroz de grano redondo, que contiene más almidón y permite obtener un resultado más cremoso.

PROPORCIÓN DE LECHE CONDENSADA-ARROZ. La proporción ideal es ½ bote pequeño de leche condensada diluida con ½ litro de agua por cada 100 gramos de arroz. De este modo la cocción es la justa y el resultado es un arroz con leche cremoso y suave.

LA COCCIÓN. Un truco que no falla para conseguir un arroz con leche exquisito consiste en cocer durante 5 minutos el arroz solo con agua, antes de mezclarlo con la leche. Realizando este paso conseguimos que el grano se rompa y se reduzca la cantidad de almidón. Una vez cocido estos minutos, debemos escurrirlo bien para que pierda el máximo de almidón posible. De esta manera nos quedará un arroz con leche cremoso, pero no pastoso.

Además, es fundamental que el fuego durante la cocción sea suave y constante. Si llega a hervir la leche, corremos el riesgo de que se salga del cazo y se queme el arroz. Es necesario que cueza poco a poco para que suelte algo de almidón y adquiera la textura cremosa deseada. Para ello, además, nos ayudaremos de una cuchara de madera con la que removemos el arroz con frecuencia durante la cocción.

CREMOSIDAD EXTRA. Si quieres conseguir una cremosidad extra, una vez que ya tenemos cocido el arroz con leche, lo retiramos del fuego y le añadimos un poco de nata montada, que también le aporta una textura suave y sedosa. La nata montada es, ¡el súmmum de la cremosidad en los arroces con leche!

VERSIONES PARA SORPRENDER. Además de la versión clásica, que es la primera que nos viene a la mente cuando oímos el nombre de este postre tan tradicional, hay numerosas variaciones con las que sorprender a nuestros invitados con un arroz con leche exquisito y original.

ARROZ CON LECHE CLÁSICO

Es la versión más tradicional de arroz con leche, tan fácil como hervir el arroz durante 5 minutos en una olla con abundante agua, pasarlo por agua fría y escurrirlo. A continuación, ponemos en un cazo al fuego la leche condensada, el agua, corteza de limón y canela. Cuando empiece a hervir, incorporamos el arroz y cocemos a fuego suave durante 20 minutos. Repartimos en boles y dejamos reposar y enfriar. Finalmente, servimos con canela espolvoreada por encima y ya tenemos nuestro arroz con leche clásico.

TARTA DE ARROZ CON LECHE

¿Cómo podemos hacer un arroz con leche con leche condensada realmente sorprendente y original? Si queremos innovar y dar un formato diferente al tradicional arroz con leche, podemos preparar una tarta de arroz con leche.

En este caso, prepararemos por un lado la base de la tarta triturando unas galletas con mantequilla y repartiéndolas por la base de un molde forrado con papel de horno, ya que la tendremos que dejar enfriar y compactar en la nevera.

Por otro lado, haremos el arroz con leche condensada, que dejaremos cocer un poco más que si lo fuéramos a comer tal cual. Una vez cocido, retiraremos las pieles del limón y la rama de canela y añadiremos gelatina que habremos hidratado previamente. Mezclaremos bien y verteremos la mezcla en el molde con la galleta que teníamos en la nevera. Dejaremos enfriar la tarta unas horas en la nevera y ¡lista para desmoldar y comer!

ARROZ CON LECHE Y CHOCOLATE

Una variación del arroz con leche con sabor a cacao es el arroz con leche y chocolate. Requiere un poco más de tiempo de elaboración, pero merece la pena por su sabor y su textura, extremadamente fina y cremosa.

Para prepararlo, primero hay que llevar a ebullición la leche condensada con el agua, la corteza de limón y la canela. En ese punto, incorporar el arroz y cocer durante 5 minutos, retirar del fuego y dejarlo reposar media hora. Llega el turno de agregar la mantequilla y volvemos a llevar al fuego para que se cocine a fuego lento durante otra media hora. En ese punto, añadiremos un poco de coñac y acabaremos de cocer otros 10 minutos. Por otro lado, fundiremos el chocolate al baño maría con un poco de agua. Lo agregamos al arroz, mezclamos bien y dejamos enfriar.

ARROZ CON LECHE Y FRUTAS CONFITADAS

Una alternativa muy colorista y con un toque afrutado es el arroz con leche y frutas confitadas. Para preparar unos vasitos de este arroz se trata en primer lugar de cocer el arroz con leche condensada limón y canela, después retirar del fuego una vez cocido. A continuación, batir unas yemas de huevo con un poco del arroz con leche y mezclar con el resto del arroz. Añadir un poco de coñac y frutas confitadas cortadas a trocitos y batir a fuego suave un par de minutos. Finalmente, repartir en cuencos individuales y dejar enfriar. Es conveniente consumirlo el mismo día de su elaboración, no hay que olvidar que lleva yemas de huevo crudas.

Todas estas versiones nos ofrecen un amplio abanico de posibilidades a la hora de preparar un arroz con leche condensada, pero seguro que todavía hay alguien que se pregunta cómo hacer arroz con leche sin leche condensada. Pues muy fácil, se trata de sustituir la cantidad de leche condensada y de agua de nuestras rectas por leche entera y azúcar. Lo más importante a tener en cuenta es que hay que añadir el azúcar al final de la cocción porque, si la agregamos antes, carameliza y dificulta el proceso de melosidad del cereal y la leche.