Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

Leche frita con leche condensada

Leche frita con leche condensada
Receta de La Lechera
Haz clic sobre las estrellas y puntúa esta receta Mejor en otro momento

116

votos
Fácil 8
personas
30 min.
de preparación
30 min.
de cocción

Qué me aporta esta receta...

¿Sabías que el origen de la leche frita es a día de hoy desconocido? Varias regiones españolas reivindican su autoría, aunque se suele relacionar con un posible nacimiento en Palencia, provincia que luego propagó la receta al resto de zonas españolas. Muchos manuales relacionan la leche frita con el norte de España en general. Sea como sea, ¡la receta de leche frita está riquísima!
Pero, ¿qué es la leche frita? Existen muchas variantes de recetas, diversas formas de preparación y también varias maneras de presentación. Todas estas tipologías de recetas de leche frita tienen algo en común: la cocción de la leche con azúcar, canela en rama y normalmente cáscara de limón. Pero repetimos: hay muchas variedades a la hora de elaborarla. Y a continuación te traemos una exquisita: leche frita con leche condensada. ¡Espectacular!
Toma buena nota de todos los pasos para que te quede una leche frita increíble y tus invitados deseen volver a repetir. Y no te olvides del paso clave: mezclar la preparación inicial con harina de maíz, dejar reposar la masa 2 o 3 horas en la nevera para que espese y luego cortar en cuadraditos. Es un paso muy importante porque es el que definirá si es una leche frita correcta o no. ¡Vamos allá!

¿Sabías que en la elaboración de la receta de leche frita el punto del cuajado es crucial? Antes de introducir la masa inicial en la nevera, es importante cubrirla con papel film tocando la superficie para que no se forme piel. Y cuando saques la masa de leche frita, asegúrate de que ha cuajado correctamente. Y es que, si no es así, no conseguirás la textura idónea de leche frita y en el siguiente cocinado no alcanzarás tu objetivo final: hacer la mejor leche frita del mundo.
Llegados a este punto, se acerca el momento de la creatividad: cortar la masa cuajada en cuadrados con un cuchillo fino. ¿Sabías que muchos chefs están evolucionando este paso y se están atreviendo a cortar la leche frita de otras maneras y formas? Puedes dejar volar tu creatividad, pero recuerda que, si buscas el toque casero y tradicional de la leche frita de toda la vida, lo ideal es cortarla y servirla en cuadrados.
¿Qué tocaría realizar a continuación? ¡A cocinar la leche frita! Sólo tienes que ir cogiendo cada porción, rebozarla en harina para rebozar, huevo y freírlo. ¡Muy importante el aceite! Lo idóneo es que sea de girasol, sea abundante y esté bien caliente. Cuando vayas sacando cada cuadradito frito, escúrrelos en papel absorbente y luego espolvoréalos con azúcar y canela. ¡En este momento tu casa estará oliendo de maravilla y seguro que tus acompañantes te lo dicen!
La leche frita suele servirse como postre, pero también puedes ofrecerla en el momento del café o té e incluso por la noche, cuando nos relajamos y necesitamos llevarnos a la boca algo dulce… Si optas por hacer leche frita con leche condensada, recuerda que el sabor cambia ligeramente, es sorprendentemente deliciosa y seguro que repetirás la elaboración. Pero también muchos maestros reposteros la hacen de otros sabores, como por ejemplo de chocolate. ¡Puedes probar también! Tienes mil opciones con leche frita. Eso sí, la mecánica es siempre lo mismo, con lo cual esta receta de leche frita con leche condensada ¡te servirá siempre!

¿Cuál es el secreto de la receta de leche frita? Que es sencilla, que necesitamos ingredientes que suelen estar siempre en nuestras despensas y que las puedes realizar en cualquier momento, sea Semana Santa o no. ¿Verdad que apetece elaborar leche frita ahora mismo?