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Prepara tus pasteles personalizados en casa

20/12/2018

Los pasteles personalizados son la mejor opción para un aniversario o celebración especial. Tener en cuenta los gustos, aficiones o características de una persona para preparar una tarta única es, sin duda, una gran idea. Además, es posible hacerlo en casa fácilmente.

No es imprescindible recurrir a productos de pastelería para tener tartas de cumpleaños personalizadas para adultos ya que podemos prepararlas en casa con mucho cariño y con el valor añadido de haberlo hecho con nuestras manos.

Tampoco es necesario dominar el arte de la escultura ni del fondant. Por suerte existen técnicas sencillas con ingredientes como el chocolate, mucho más asequible y fácil de manejar que otras decoraciones. Con un poco de chocolate y mucha imaginación podemos llevar a cabo grandes ideas con un presupuesto comedido.

ESCRIBIR UN MENSAJE EN UNA TARTA

El primer nivel para decorar tartas de cumpleaños personalizadas es escribir algo con chocolate fundido o bien con una mezcla de mantequilla y azúcar glas. Desde un simple “felicidades” al fragmento de un poema, todo depende de nuestra habilidad con la manga pastelera.

Para escribir directamente sobre el pastel, éste debe tener una cobertura que lo permita y tiene que estar muy frío. También necesitamos una manga pastelera de boca muy fina, buena caligrafía y bastante pulso. Te recomendamos que antes de escribir sobre la tarta de cumpleaños que vas a personalizar, practiques sobre papel de horno o una superficie fácil de limpiar.

Sobre la caligrafía y el pulso poco podemos hacer aquí, pero para hacer una manga pastelera casera de boca fina os damos el truco definitivo: un trozo de papel de horno.

Primero enrollamos el papel de horno formando un cono muy cerrado y lo llenamos del chocolate fundido y lo cerramos doblando la parte ancha. Solo hay que cortar la punta al tamaño que queramos (más vale quedarse corto que cortar de más) y está lista.

Si no tienes la confianza suficiente para ponernos a escribir directamente sobre el pastel personalizado con el peligro de que no se entienda nada, hay otras maneras. Como hacer la personalización de la tarta por separado y después pasarla al pastel. Así podemos repetir el texto tantas veces como haga falta si no sale bien a la primera.

Para ello escribiremos con el chocolate fundido encima de un papel de horno o acetato (un tipo de plástico para repostería) y dejaremos que las letras, números o decoraciones que hemos creado se enfríen. Después las despegamos con cuidado y las colocamos en el pastel, tarta o cupcake personalizado. Para pegarlas bien es suficiente con una gota de chocolate tibio a modo de pegamento.

Siguiendo la misma técnica podemos ir más allá y ponernos a dibujar, incluso a todo color. El chocolate blanco se puede teñir de cualquier tono usando tintes comestibles liposolubles. A partir de ahí, fijaremos una lámina de acetato (se encuentra fácilmente en tiendas de artículos de repostería) encima del dibujo que queramos. Como el acetato es transparente, podremos ver perfectamente el dibujo para ir perfilando y rellenando con el chocolate que queramos. Podemos usar también un trozo de papel de horno en lugar de acetato, pero debemos tener en cuenta que es mucho menos transparente.

En caso de usar más de un color de chocolate es preferible dejar enfriar cada uno de los colores antes de continuar con el siguiente. Si no, es posible que acabemos con todos los colores mezclados. Una vez esté bien frío, hay que despegarlo con mucho cuidado y pasarlo al pastel.

PASTELES PERSONIFICADOS CON FORMAS

Sea por la persona o sea para una ocasión especial, podemos darle forma a nuestros pasteles. Esto en sí ya son pasteles personalizados individualizados.

Por ejemplo, las formas de letras (como la inicial del nombre del homenajeado) y números son muy interesantes para cumpleaños o aniversarios. Existen moldes especiales para nuestros pasteles individualizados, pero también los podemos crear con diferentes bizcochos pequeños que unimos con una buena capa de cobertura.

También podemos utilizar para la personalización unas láminas de hojaldre o unas galletas colocadas estratégicamente para formar la letra, número o forma que queramos.

En San Valentín y otros momentos románticos, la tarta en forma de corazón es una apuesta segura. Puede parecer complicado si no tenemos el molde para pasteles adecuado, pero lo cierto es que con un bizcocho cuadrado y uno redondo tenemos el corazón perfecto.

Una buena capa de cobertura va a unir los diferentes bizcochos y solo queda que lo decores a tu gusto.

Si pretendemos crear tartas con formas más complejas como bigotes, podemos seguir este paso a paso sobre cómo hacer una tarta en forma de bigote. Para otras formas, prepararemos un bizcocho lo suficiente grande y, por otro lado, imprimiremos y recortaremos la forma que queremos en papel. Lo colocaremos encima del bizcocho frío e iremos recortándolo siguiendo la guía con un cuchillo de sierra.

TARTAS TEMÁTICAS

Halloween, Pascua y Navidad son momentos que se prestan a preparar una tarta única y totalmente personal. Con un bizcocho y unas cuantas galletas podemos hacer una tarta cementerio terrorífica. Con una cobertura de ganache y unas formas de chocolate, tenemos una tarta reno ideal para Navidad.

PIRULETAS Y ENREJADOS DE CHOCOLATE

A veces, tenemos un pastel con una cobertura perfecta, brillante y sedosa. Nos da reparo cubrirlo con dibujos o letras por miedo a estropear nuestra obra de arte. Existe el modo de personalizar la tarta casi sin tocarla. El secreto son las piruletas de chocolate y los enrejados de chocolate.

Las piruletas de chocolate se pueden preparar fácilmente con un poco de chocolate fundido y una brocheta de madera. Primero hacemos la base de la piruleta y la dejamos enfriar. Después, con más chocolate de otro color, dibujamos, escribimos o decoramos a nuestra manera. Una vez frío se podrá clavar en la tarta o bizcocho.

También te proponemos más opciones, como cortar masa brisa o de hojaldre en círculos, fijar un palito y hornear. Una vez frías las podemos decorar con chocolate fundido o con glasa. La glasa se puede comprar ya preparada o hacerla en casa con una mezcla de clara de huevo y azúcar glas.

El enrejado de chocolate es una manera fantástica de dar un toque sofisticado a una tarta (como esta de chocolate blanco y fresas) y además se puede personalizar. Para prepararlo hace falta chocolate fundido y una tira de acetato. El acetato es un tipo de plástico de uso alimentario que se puede encontrar en tiendas de artículos de repostería.

Ponemos el chocolate fundido en una manga pastelera de boca fina y dibujamos la cenefa encima de una tira de acetato del tamaño del pastel. Podemos hacer formas geométricas o introducir dibujos o letras en la tira. Después lo dejamos enfriar un poco pero sin que llegue a solidificar del todo. Enrollamos la tira alrededor del pastel de manera que el chocolate toque el pastel y unimos los extremos de acetato con un poco de celo. Finalmente ponemos el pastel en la nevera para que solidifique el chocolate y retiramos el acetato con cuidado.

Crear pasteles personalizados está al alcance de todos, con un poco de práctica podemos dominar las técnicas con el chocolate para tener resultados realmente espectaculares.