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Pastel de puré de patatas con carne picada y champiñones

Pastel de puré de patatas con carne picada y champiñones
Receta de Maggi
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60

votos
Fácil 8
personas
20 min.
de preparación
35 min.
de cocción
Fuente de fibra

Qué me aporta esta receta...

¿A tu comida del día a día le falta imaginación? ¿Sientes que repites los mismos menús, semana tras semana? Este pastel de carne con puré de patatas supone un buen ejemplo de cocina creativa, con un nivel de dificultad asequible incluso si no cuentas con mucha experiencia en los fogones. Una receta fácil, elaborada con ingredientes básicos, ¡y con un resultado que te sorprenderá!

Con este pastel de puré de patatas con carne picada, nos inspiramos en la gastronomía latinoamericana, donde encontramos infinidad de variantes de esta tarta salada. Los pasteles de papas tradicionales de América del Sur suelen utilizar la carne de vacuno como relleno, normalmente sazonada con sal, pimienta y otras especias, para darle un toque picante.

Este pastel de puré de patatas con carne y champiñones te ofrece la oportunidad de disfrutar de la esencia de esta receta típica de la cocina latina, con una preparación todavía más fácil, usando puré de patatas en copos. De esta forma, podrás tener listo tu pastel de patatas en un tiempo récord porque, ¿quién dijo que la cocina rápida no puede ser también sana y deliciosa?

Más abajo te contamos todo lo que te aporta esta receta con puré de patatas y carne picada desde el punto de vista nutricional, además de descubrirte algunas de sus variantes más populares.

Con este pastel de carne con puré de patatas tendrás un plato de lo más completo y nutritivo, con toda la energía que necesitas para afrontar el día. En esta receta, combinamos alimentos básicos para una dieta equilibrada, como la carne y las verduras, con la patata como gran protagonista. Y si tienes niños pequeños en casa, ¡seguro que su increíble presentación les encantará!

Originario de América del Sur, al igual que los pasteles de papas que inspiran esta receta, este tubérculo cuenta con grandes propiedades nutricionales, que lo convierten en un alimento recomendado a cualquier edad. Su aporte calórico ronda las 80 kilocalorías por cada 100 gramos. La patata aporta hidratos de carbono complejos, como el almidón, además de fibra, para ayudar a nuestro tránsito digestivo.

Esta receta de pastel de puré de patatas con carne picada y champiñones ofrece los mismos beneficios que los pasteles tradicionales, con una preparación mucho más rápida y sencilla. Solo necesitas mezclar los copos de puré con agua y leche en la proporción indicada y remover con energía, hasta lograr un puré uniforme, cremoso y sin grumos.

Gracias a su alto valor nutritivo y su facilidad de cultivo, a partir del siglo XVII este tubérculo fue un alimento clave para paliar las hambrunas que asolaban Europa. En los siglos posteriores, el pastel de patatas se convirtió en una receta muy popular, destacando especialmente el Reino Unido, con deliciosos pasteles tradicionales como el ‘shepherd's pie’ o el ‘cottage pie’, relleno con sobras de carne de ternera asada. Por su parte, Latinoamérica también cuenta con una amplia tradición en la elaboración de este tipo de pasteles salados. Si te gusta innovar en la cocina, la gastronomía de estos países representan una fuente de inspiración inagotable para darle un punto diferente a un pastel de carne con puré de patatas como este.

¿Cuáles son las variantes más conocidas? En Argentina preparan un delicioso pastel de patatas y carne especiada, al que también se le añaden pasas, aceitunas o huevo duro. En Chile es frecuente mezclar la carne de vacuno con carne de pollo y gratinarlo al horno, mientras que en Costa Rica y Perú acostumbran a prepararlos con abundante queso, para que su textura quede aún más cremosa.

Si te apetece probar cualquiera de estas recetas, solo tienes que seguir los mismos pasos que para este pastel de puré de patatas con carne, añadiendo los ingredientes que más te apetezcan. Después, solo queda hornearlo para que quede bien dorado y crujiente y tener un poco de paciencia para dejarlo enfriar antes de hincarle el diente. ¡Seguro que repites!