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Cómo aprender a cocinar: trucos y consejos para atreverse en la cocina

20/12/2018

A todo el mundo le llega el momento de ponerse a cocinar. Sea por necesidad o por gusto, nos enfrentamos a los fogones y, desde el desconocimiento más absoluto, nos planteamos cómo aprender a cocinar y no morir en el intento.

Aprender a cocinar desde cero no es difícil, de hecho nos lo podemos plantear como un reto personal. Conseguir dominar la cocina como los grandes profesionales requiere tiempo y dedicación, pero preparar nuestros propios platos en casa puede ser más fácil y rápido.

Para aprender a cocinar paso a paso, debemos dominar algunas técnicas muy básicas al principio y, cuando ya las tengamos claras, pasar a las más complejas. Al final podremos incluso improvisar y crear nuestras propias recetas con la seguridad que quedarán sabrosas.

Las escuelas de cocina ofrecen un gran número de cursos para principiantes, pero si por falta de tiempo o dinero esto no es posible, se puede aprender a cocinar gratis paso a paso con nuestras videorecetas y siguiendo algunos trucos y consejos.

Así pues, vamos a cocinar. Aquí va nuestra guía para aprender a cocinar, dedicada a principiantes y también a los iniciados que quieran refrescar algunos conceptos.

CÓMO APRENDER A COCINAR RÁPIDO Y FÁCIL

PASO 1 HAZTE CON EL MENAJE BÁSICO

Las grandes cocinas equipadas con todo el menaje posible son cosa de revistas y de la tele. En el mundo real abundan mucho más las cocinas pequeñas y bien aprovechadas. Para aprender a cocinar no hace falta mucho espacio y es suficiente con el siguiente menaje:

  • Ollas y sartenes: con una sartén grande, una pequeña, una plancha o parrilla y una olla de unos 20 cm de diámetro, una cazuela un poco más grande y un cazo pequeño es suficiente para cocinar para una o dos personas.
  • Cuchillos: aunque hay muchos más, no necesitas más que tres cuchillos para empezar a cocinar. Los imprescindibles son la puntilla (el cuchillo pequeño para pelar y cortar vegetales y frutas), un cuchillo de chef (más grande y multiusos) y un cuchillo de sierra para el pan. Más vale tres de calidad que diez que no corten.
  • Tabla de cortar: Básica para no estropear la superficie de la cocina y no desafilar los cuchillos. Las tablas de cortar de polietileno son seguras, higiénicas y fáciles de limpiar.
  • Utensilios básicos: Unas varillas, un cucharón, dos o tres espátulas y lenguas de silicona para remover sin rayar las sartenes, una espumadera, unas pinzas y un rallador. La mayoría de estos utensilios se pueden encontrar de metal o de silicona.
  • Batidora: Triturar y batir ingredientes son procesos básicos. Las batidoras con una potencia mínima de 700 W nos valen para casi todo.
  • Boles: Unos cuantos boles son imprescindibles para mezclar y preparar diferentes recetas. Si además son de cristal los podremos usar para cocinar en el microondas.
  • Escurridor y colador: Usaremos un escurridor para pasta, arroz y verduras. También nos será útil un colador de malla más fina para otros elementos.
  • Fuentes para hornear: Dos fuentes para horno, una grande y una pequeña para todas las ocasiones. Las más habituales son de metal o de pírex que aguantan bien la temperatura del horno, pero también se pueden encontrar de cerámica, de porcelana y de barro.
  • Medidores: Para seguir perfectamente todas las recetas es importante contar con una báscula de cocina y una jarra medidora para líquidos.

PASO 2: HAZTE CON LOS INGREDIENTES BÁSICOS

Cada receta tiene sus ingredientes particulares, pero asegúrate de tener siempre en la despensa algunos ingredientes básicos como:

  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Ajo
  • Cebolla
  • Arroz
  • Pasta seca
  • Harina
  • Huevos
  • Azúcar
  • Leche

Además, es recomendable comprar habitualmente en pequeñas cantidades vegetales frescos, carne y pescado para que no se echen a perder. En cambio, podemos hacer acopio de alimentos de larga duración como cereales, legumbres, especias y hierbas secas, pastillas de caldo, tomate frito, pan rallado y conservas de atún que nos pueden sacar de un apuro en más de una ocasión.

PASO 3: CONOCE LAS TÉCNICAS BÁSICAS DE COCINA

Cada alimento y receta requiere de varias técnicas. Saber cómo funciona cada una de ellas es un paso básico en el proceso de aprender a cocinar para principiantes.

Plancha y salteado: Es una de las técnicas más saludables y también una de las más sencillas. Necesitamos una sartén bien caliente con unas gotas de aceite (no más de una cucharada) y los ingredientes preparados y cortados. La carne y el pescado, bien sazonados, se ponen en la sartén y se cocinan por las dos caras. Las verduras cortadas en trozos regulares se pueden saltear. Saltear quiere decir poner en la sartén bien caliente e ir mezclando los ingredientes para que no se quemen y se cocinen de forma homogénea.

Para saltear generalmente usamos una sartén, pero también son muy útiles los wok. El wok es un tipo de sartén honda y abombada que concentra más el calor, de manera que los alimentos se saltean en menos tiempo y sin necesidad de añadir demasiado aceite.

Otra técnica parecida a saltear es rehogar o pochar. Funciona como el salteado, pero con una temperatura más suave de modo que cocinan más lentamente y no se tuestan. Para pochar hay que tener paciencia, mantener la sartén o cazuela a fuego medio o suave y no subirlo aunque parezca que el pochado no avanza.

No hay un tiempo concreto para pochar verduras, depende de si tienen más o menos agua y del tamaño. Una cebolla bien picada puede tardar unos 10 o 15 minutos en estar pochada y hasta media hora para caramelizar. Pero apunta este truco: si toda la cebolla está transparente, es que ya está bien pochada.

Cuando se domina el pochado, se domina el sofrito y con un buen sofrito tienes el éxito asegurado en la cocina.

Hervir: Se hierven los cereales como la pasta o el arroz, tubérculos como la patata y algunas verduras. El hervido es una forma de cocción muy suave ya que el agua no sobrepasa los 100 ºC  mientras que el aceite caliente llega a más de 180 ºC.

Cada alimento tiene un tiempo de cocción, lo importante es ir comprobando hasta que esté en su punto. A modo orientativo, el arroz tarda unos 18 minutos en estar cocido; para la pasta hay que seguir las indicaciones del envase; mientras que la patata tarda alrededor de los 20 minutos en estar cocida. Las verduras más duras, como calabaza o zanahoria tardan lo mismo que la patata, mientras que judías verdes y brócoli están listas entre 5 y 10 minutos. Finalmente las verduras de hoja como las espinacas se cocinan entre 3 y 5 minutos.

Hornear: El horno permite asar de forma homogénea carnes, pescados, verduras, bizcochos, galletas… Las posibilidades del horno son infinitas e interviene en muchas recetas. Es imprescindible para la pastelería y repostería, pero también para preparar un buen pollo asado o unos macarrones gratinados.

La cocción en el horno permite organizarnos mejor en la cocina, ya que la temperatura está controlada y generalmente no hay que preocuparse demasiado. Eso sí, es importante precalentar el horno a la temperatura que nos indica la receta antes de poner los alimentos dentro para que la cocción empiece en seguida.

La temperatura media del horno es 180 ºC, pero en algunas recetas, por ejemplo para asar piezas grandes de carne es recomendable bajarla a 150 ºC o menos. En otros casos, deberemos subir la temperatura a 200 o 220 ºC, por ejemplo en algunas masas y pizzas.

El horno puede tener más o menos funciones, pero en general se puede seleccionar si el calor viene de arriba (para gratinar), de abajo (para pizzas) o ambas (en la mayoría de los casos). Si ponemos el ventilador, reparte el calor por todo el horno pero a cambio reseca más y no nos interesa en algunos bizcochos y pescados al horno, por ejemplo. El grill da más calor localizado por la parte de arriba y sirve para gratinar o tostar algunas preparaciones. Hay que fijarse en la receta si necesita un tipo u otro de aplicación de calor, temperatura y tiempo.

En el horno también podemos cocinar al papillote envolviendo los alimentos (pescados, carnes blancas y verduras) en papel de horno o poniéndolos en estuches de silicona. Este método concentra todos los sabores y permite cocinar sin grasas.

Otro método para cocinar sin grasas al horno es a la sal. Para cocinar a la sal, sobre todo pescados y carnes de una pieza, se cubren con una capa de sal gruesa. Una vez cocidos, esta capa se retira entera y los alimentos  están en su punto de cocción y nada salados. La sal actúa como una especie de papillote, aislando el alimento de modo que no salen los vapores ni los jugos.

La fritura: Sumergir un alimento en aceite caliente para que se dore es una de las técnicas más sabrosas. Pero no todos los alimentos se fríen igual. Las patatas, los huevos y algunas verduras, como pimientos, alcachofas o berenjenas, se pueden freír directamente sin más protección.

En cambio, las carnes y los pescados necesitan un rebozado. Puede ser solo un poco de harina (pescadito frito) o bien un empanado en el que el alimento pasa por harina, huevo y pan rallado en este orden.

A la hora de freír debemos tener suficiente aceite para que cubra los ingredientes, excepto en el caso de los huevos. El aceite para freír debe estar muy caliente, cuando empieza a humear es el momento de freír. No hay que poner mucha cantidad del alimento que vayamos a freír de golpe porque bajaría la temperatura del aceite. Finalmente, siempre debemos escurrir muy bien las frituras y ponerlas encima de papel absorbente para quitar el exceso de grasa una vez fritas.

La fritura es la técnica de cocción más calórica, ya que a la composición nutricional del alimento hay que sumarle la grasa que aporta el aceite.

PASO 4: LEE BIEN LAS RECETAS

Los libros, videotutoriales y webs de cocina son una herramienta fundamental a la hora de aprender a cocinar gratis. Hay millones de recetas al alcance de todos, pero antes de ponernos a cocinar hay que saber leer e interpretar la receta.

Lo primero que hay que hacer es leer la receta entera, tanto los ingredientes como los pasos. Es ahí cuando hay que comprobar que tenemos todos los ingredientes necesarios y después, podemos organizar los pasos y tiempos. En algunos casos podremos sustituir o prescindir de algunos ingredientes si no son básicos, por ejemplo especias o guarniciones.

Hay que visualizar cada uno de los pasos y el resultado final para comprender cómo son los procesos de la receta. Cuando tengamos más soltura en la cocina, con coger la idea general será suficiente, pero mientras no llega este momento, hay que tener a mano y bien visible la receta mientras se cocina.

PASO 5: PRUEBA Y ERROR

Este y la paciencia son los puntos clave y fundamentales de cómo aprender a cocinar desde cero. Coge una libreta, apunta un esquema de las recetas que cocines y, sobre todo, apunta el resultado y los errores que detectes.

Prueba, prueba y prueba todo lo que estés cocinando en cada uno de los pasos. Es fundamental saber y conocer qué ha salido mal y en qué momento se ha torcido la receta.

Esta libreta va a ser tu biblia de la cocina porque en los fogones, como en la vida, se aprende mucho más de los errores que de los aciertos. Los errores son habituales al principio, pero lo importante es no desanimarse y tener mucha paciencia.

PASO 6: TEN EN CUENTA ALGUNOS TRUCOS

Ya hemos repasado los pasos básicos de cómo aprender a cocinar paso a paso. Podríamos quedarnos allí, pero para evitar algunas frustraciones y agilizar el proceso de aprendizaje compartimos con vosotros algunos trucos especialmente útiles para quienes empiezan en los fogones:

  • Para un arroz más blanco y suelto añade unas gotas de limón al agua de cocción.
  • Para conservar la pasta cocida sin que se pegue, añade unas gotas de aceite a la pasta justo después de escurrirla.
  • Para cocinar un trozo grueso de carne a la plancha, márcala primero a fuego fuerte y, una vez dorada por las dos caras, baja un poco el fuego y que se termine de cocinar.
  • Para enharinar pescaditos o trozos de verdura o carne ponlos en una bolsa de plástico con la harina y sacude bien. Quedarán bien enharinados y no se ensucia nada.
  • Para que las verduras pochadas no queden secas y se quemen, añade unas gotas de agua, caldo, vino blanco o cerveza cuando sea necesario.
  • Para evitar el olor de la coliflor al cocinar, añade un chorro de vinagre o una cucharada de harina al agua de cocción.
  • Para un empanado perfecto, deja reposar la carne empanada 30 minutos antes de freírla.
  • Para que no repita el ajo, córtalo por la mitad y retira el germen del centro.

PASO 7: CREA TUS RECETAS

Una vez domines las técnicas de cocción y algunas recetas básicas, puedes atreverte con recetas más sofisticadas. Si te salen bien, entonces ha llegado el momento de crear.

Poner un toque personal a una receta no es difícil, pero para ello hay que conocer la base. A partir de ahí, unas hierbas o especias ayudan a dar un toque diferente a cualquier plato sin demasiado esfuerzo.

Más tarde llega el momento de crear. Combina, corta y pega: las salsas no son solo para la pasta, un arroz combina con casi todo, cambia las guarniciones... pero respeta siempre las cocciones básicas.

Si has llegado hasta aquí, es que quieres aprender a cocinar gratis y estás a punto para empezar. Para animarte y no perder de vista el objetivo, aquí tienes todos los pasos resumidos en una lámina que debería estar en cualquier cocina para novatos.  

Recuerda, aprender a cocinar es fácil si seguimos los pasos y tenemos paciencia. Con un poco de dedicación, en pocos días nos habremos adaptado a los utensilios y dominaremos las preparaciones más básicas. A partir de ahí, el campo para crecer es infinito.

Por último, solo te queda pasar de la teoría a la acción; aquí te proponemos unas cuantas recetas fáciles que harán que te chupes los dedos: