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Quiche de espinacas

Quiche de espinacas
Receta de Buitoni
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3

votos
Fácil 4-6
personas
15 min.
de preparación
60 min.
de cocción
Vegetariano

Qué me aporta esta receta...

¿Hoy tocan verduras para comer y te has quedado sin ideas? Las ensaladas, cremas o purés son algunas de las formas clásicas de preparar estos alimentos pero, si te apetece algo más especial, ¿por qué no te animas con esta deliciosa quiche de espinacas?

Además de estar buenísima, su presentación convierte a esta receta vegetariana en un verdadero espectáculo para la vista, a la que nadie podrá resistirse. Y es que, ¿cómo decir que no a un bocado de esta fabulosa tarta salada, recién salida del horno? ¡Incluso los más reacios a las verduras querrán repetir!

La quiche de espinacas, también llamada quiché florentina, es una de las muchas variantes de la famosa “quiche lorraine” francesa. Esta tarta salada, originaria de la región de Lorena, se elabora tradicionalmente con masa brisa, huevos y nata, a los que después pueden añadirse verduras, queso o productos cárnicos, dependiendo de la receta.

¿Nunca has trabajado con masa brisa? ¿El horno todavía supone un desafío para ti? Más abajo, te contamos todas las claves para que esta quiche de espinacas te quede de sobresaliente, incluso para aquellos que están empezando a descubrir el maravilloso mundo de la gastronomía. Desde luego, después de probarla, ¡seguro que tendrás motivación más que suficiente para seguir aprendiendo! Y ahora, ¿nos ponemos manos a la obra?

Rica, vistosa y fácil. Como ves, ¡esta receta de quiche de espinacas lo tiene todo para triunfar! Su preparación es realmente sencilla, aunque, antes de meternos en faena, vamos a enseñarte algunos conceptos y trucos culinarios que serán de gran ayuda a los cocineros inexpertos y podrás aplicar después a otras muchas recetas.

Las quiches tradicionales, como esta quiche de espinacas a la florentina, se elaboran con masa brisa o masa quebrada, aunque algunas recetas modernas utilicen hojaldre. En ambos casos, la masa se elabora con harina y mantequilla, aunque utilizando proporciones diferentes. Para el hojaldre, se utiliza la misma proporción de harina y mantequilla, mientras que en el caso de la masa brisa la cantidad de mantequilla representa la mitad que la de harina.

La masa brisa se caracteriza por la textura quebradiza que adquiere una vez horneada, más compacta que el hojaldre, lo que la hace ideal para la elaboración de bases para tartas, ya sean dulces o saladas, como esta quiche de espinacas.

Conseguir que la masa quede en su punto justo es una tarea compleja, que requiere de habilidad y experiencia. Como alternativa, para este tipo de recetas resultan muy prácticas las masas preparadas, que se pueden encontrar en la sección de refrigerados de cualquier supermercado.

¿Qué debemos tener en cuenta para trabajar la masa brisa? La temperatura es uno de los factores clave. Mantenla en la nevera hasta el momento de ponerte a cocinar ya que, cuanto más fría esté, más fácil será manipularla sin que se rompa o se pegue. También es importante utilizar un molde anti-adherente, que puedes engrasar con mantequilla y espolvorear con un poco de harina para que tu quiché de espinacas se desmolde más fácilmente.

A la hora de colocar la masa en el molde, los expertos recomiendan no estirarla, ya que la masa brisa encogerá al hornearla. Trátala con delicadeza, presionando con cuidado hasta que quede bien ajustada al molde, pero no tirante.

Para esta quiche de espinacas no queremos que la masa suba demasiado, así que, antes de meterla en el horno, pincha su superficie de la masa con un tenedor. De esta forma, ayudarás a liberar el vapor generado durante la cocción, evitando que la masa se hinche.

La quiche de espinacas, al igual que el resto de tartas saladas, requieren un proceso de doble horneado: un primer horneado en blanco, para que la base adquiera consistencia, y un segundo horneado una vez añadido el relleno, para que todos los ingredientes terminen de cocinarse y adquiera su acabado dorado característico. Después, ¡solo queda disfrutarla!