Pasteles de Belén

Prepárala paso a paso
Pasteles de Belén
Receta de Buitoni
Haz clic sobre las estrellas y puntúa esta receta Mejor en otro momento

26

votos
Fácil 12
personas
25 min.
de preparación
25 min.
de cocción

Qué me aporta esta receta...

A todos nos gusta darnos un capricho dulce de vez en cuando así que, ¿qué te parece deleitar tu paladar con uno de los dulces portugueses más famosos del mundo? Los pasteles de Belén representan uno de los mayores embajadores de la gastronomía lusa a nivel internacional y cualquiera que los haya probado, estará de acuerdo en que su reputación es totalmente merecida. Si todavía no has tenido el placer de saborearlos, en Nestlé Cocina te damos la oportunidad de hacerlo con esta receta inimitable.

La receta de los pasteles de Belén, denominados Pastéis de Belém en portugués, se ha mantenido inalterable y guardada en el más completo secreto durante más de 200 años. Su origen se sitúa en el barrio lisboeta de Belém, una visita obligada para cualquier turista que visite la capital lusa. Además de contar con monumentos magníficos como el monasterio de Santa María de Belén, también conocido como Monasterio de los Jerónimos, o la Torre de Belém. Junto a ellos también se encuentra la Casa Pastéis de Belém, en la que cada día los turistas hacen cola para degustar estos deliciosos pasteles con un buen café portugués o una copa de Oporto.

Más abajo te contamos más sobre la interesante historia de estos exquisitos pasteles rellenos de crema y te damos algunos trucos y consejos para su elaboración. ¡Descúbrelos con esta receta y prepárate para disfrutar de un bocado divino!

Cuando se trata de repostería tradicional, las órdenes monacales pueden presumir de ser auténticas maestras en la elaboración de todo tipo de bocados deliciosos: yemas de Santa Teresa, pestiños, buñuelos de viento, tejas, garrapiñadas... Los obradores de los monasterios, conventos y abadías se han convertido en todo un referente para los amantes del dulce, en los que encontrar pequeñas joyas gastronómicas como los pasteles de Belén que te hemos presentado en esta receta.

¿Cuál es el origen de estos exquisitos pasteles artesanales? En el siglo XIX ya existía en el barrio de Belém una pequeña refinería de caña de azúcar asociada a un pequeño comercio. En 1834, tras la Revolución Liberal de Portugal, se cerraron todos los conventos del país y los trabajadores y miembros del clero fueron expulsados. Ante esta situación, los monjes de los Jerónimos decidieron poner a la venta en esa tienda cercana estos pasteles de elaboración propia, que bautizaron como pastéis de Belém.

Como imaginarás, la idea resultó todo un éxito y el pastel de Belén pronto se convirtió en un bocado habitual para todos aquellos que visitaran este bello barrio lisboeta situado a orillas del Tajo. Ante la popularidad de estos dulces, en 1837 los monjes decidieron comenzar a fabricarlos en las instalaciones contiguas a la refinería, siguiendo la receta original del monasterio.

Hoy en día, la receta de los pasteles de Belén sigue siendo un completo secreto, guardada con celo generación tras generación, únicamente conocida por los maestros pasteleros de la “Oficina do Segredo” o “Taller del Secreto”, que cada día fabrica más 20.000 de estos dulces para deleitar a los paladares de foráneos y autóctonos.

Aunque su proceso de elaboración siga rodeado de misterio, el hojaldre y la crema pastelera son los dos elementos básicos de los pasteles de Belén. La masa de hojaldre se moldea para crear pequeñas tartaletas individuales, que se rellenan de crema. Si te animas a prepararlos en casa, con esta receta descubrirás una forma realmente fácil de preparar esta crema básica en cualquier receta de repostería utilizando el microondas, un electrodoméstico repleto de posibilidades que, sin embargo, normalmente no aprovechamos tanto como deberíamos.

La crema pastelera tradicional se elabora únicamente con leche, harina, huevos y azúcar pero, para darle un toque aún más dulce y cremoso a este pastel de Belén, en esta receta sustituiremos la leche por leche condensada.

Para conseguir que la crema pastelera adquiera su textura ideal, el truco está en calentar la mezcla durante intervalos muy cortos de tiempo, durante dos minutos al principio y luego unos pocos segundos, y volver a remover, repitiendo el proceso hasta que la crema alcance su punto perfecto. Para terminar, rellena las tartaletas con la crema y tus pasteles de Belén estarán listos para hornear. Después, ¡solo queda disfrutar de su sabor!