Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

Salsa bechamel IDEAL para canelones y lasaña

Salsa bechamel IDEAL para canelones y lasaña
Receta de Ideal
Pruébalo sin lactosa
Haz clic sobre las estrellas y puntúa esta receta Mejor en otro momento

127

votos
Fácil 4-6
personas
5 min.
de preparación
10 min.
de cocción
Pruébalo sin lactosa

Qué me aporta esta receta...

¿Conoces algo de la historia de la bechamel? Muchos historiadores la sitúan en Francia como país de origen de toda la vida. Pero se ha seguido investigando y se cuenta que nació en Italia y fueron los cocineros de Catalina de Médici en el siglo XVI los que la transportaron a Francia al casarse con Enrique II. Ya en el XVII, la salsa empezó a ser mejorada y reinventada por los franceses, de ahí que se recuerde como una salsa más bien francesa.

La salsa bechamel suele tener una textura cremosa y bastante sedosa y es la base de muchas elaboraciones y recetas en todo el planeta. Lo ideal en ella es hacerla medianamente densa para gratinar alimentos o más espesa para ligar rellenos. ¡Depende de lo que vayas a preparar!

Esta receta de bechamel es para gratinar canelones y lasaña, así que te contamos todos los pasos para que te salga perfecta. Y recuerda echar un vistazo más abajo a más secretos y trucos sobre la salsa bechamel.





Seguro que conoces a la perfección los ingredientes para una receta de bechamel, aunque no la hayas hecho nunca: leche, harina, mantequilla, sal, nuez moscada y pimienta blanca.

Viendo estos sencillos ingredientes que siempre tenemos en la nevera o despensa, parece que va a ser muy fácil prepararla, ¿verdad? Y lo es, pero debes tener en cuenta varios aspectos para que salga sedosa, sin grumos, con un sabor inigualable y que acompañe perfectamente a tus platos.

Por otro lado, un punto muy fuerte y que ayudará a que tu receta de bechamel tenga un sabor más suave y ligero es utilizar leche evaporada, como te contamos más arriba, en lugar de la leche convencional. ¡Tú decides! Pero es una muy buena recomendación de grandes maestros de las salsas para cocinar.

La elaboración se basa en 4 grandes pilares: calentar a fuego lento la mantequilla; cuando se funda incluir la harina e ir removiendo; verter la leche evaporada, sal, nuez moscada y pimienta y seguir removiendo hasta obtener una salsa homogénea. ¡Viértela sobre tu receta y listo! ¡Nada más!

¿Sabías que la bechamel es una salsa muy nutritiva y energética y fuente de proteínas y calcio? Y ahora vamos con unos trucos para que tu receta bechamel salga a la perfección .

Es muy importante evitar que sepa a harina cruda. Piensa que la base de la bechamel es simple: harina y mantequilla. Pero justo aquí es dónde se esconde uno de los secretos de la perfecta elaboración. Es básico sofreír la harina en la mantequilla hasta que ésta empiece a dorarse.

Ojo con no controlar las cantidades de mantequilla, harina y leche que utilices. La cantidad de cada alimento es el primer punto que hay que tener en cuenta a la hora de elaborarla. Así que a fijarse muy bien en la receta.

Por otro lado, al cocinar la mantequilla con la harina, pon mucha atención y nada de prisas. Tenemos que ser muy cuidadosos a la hora de hacer este paso de la receta bechamel. ¡Poco a poco!

Nunca añadas la leche de golpe o demasiado fría y remueve continuamente. La receta de bechamel no es para nada brusca, necesita tranquilidad en la cocina por muy sencilla que sea y por muy pocos ingredientes que lleve. ¿Una idea de muchos chefs? Añade cebolla y verás.

Y, por último, el tema de conservación. Se aconseja comer la bechamel en el momento de hacerla, pero si la vamos a guardar, debemos cubrirla con un film transparente que la toque para evitar que haga un velo o costra por encima. Eso sí, evita guardarla más de tres días en el frigorífico.

Con todo esto y nuestra receta de arriba, tus canelones o lasaña van a estar exquisitos gracias a la mejor bechamel del mundo.