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Tarta con cobertura de chocolate - header
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Prepara la mejor cobertura de chocolate para tartas

20/12/2018

Un pastel casero también puede tener su cobertura y decoración. De hecho, una buena cobertura de chocolate para tartas es fundamental para marcar la diferencia y lucirse en cualquier ocasión.

Para conseguir una cobertura de chocolate perfecta en tartas y bizcochos, el primer paso es tener un buen chocolate de calidad, específico para coberturas, como los diferentes chocolates de Nestlé Postres. Después habrá que fundirlo al baño maría o en el microondas.

Hay muchas posibilidades para hacer cobertura de chocolate para bizcochos, tartas y otros postres. Las hay más crujientes, más suaves, cremosas, de colores o con efectos brillantes. Vamos a ver algunas de las coberturas más populares y fáciles de preparar.

COBERTURAS DE CHOCOLATE FUNDIDO

Es la cobertura de postres más clásica y fácil de preparar. Elegimos un chocolate para postres (esto viene indicado en el envase como cobertura, para fundir o para postres), lo fundimos al baño maría o en el microondas y lo vertemos sobre el pastel o tarta. Este tipo de cobertura también se usa para bañar helados, frutas, bombones o cake pops, entre otros. Hay que tener en cuenta que esta cobertura, al enfriarse, se endurece y se puede preparar tanto con chocolate blanco, con leche, negro y negro 70% de cacao. Esta deliciosa cobertura es conocida por ofrecer un acabado crujiente.

Para conseguir una cobertura más fluida, podemos añadir una cucharada de aceite de girasol (que tiene un sabor muy neutro) por cada 150 g de chocolate. Aunque la cobertura no será tan crujiente, sí se deslizará mejor encima de la tarta. El aceite hay que añadirlo al bol con el chocolate troceado y después fundirlo normalmente.

Aun siendo la cobertura de chocolate para tartas más básica, podemos darle diferentes acabados con efectos muy llamativos. Por ejemplo, fundimos por separado chocolate blanco y negro. Después vertemos con cuidado el chocolate negro en el bol del chocolate blanco con movimientos circulares. No hay que mezclar los dos chocolates en ningún caso, solo verter uno dentro del otro poco a poco y haciendo dibujos circulares.

A continuación, vertemos estos chocolates por encima del bizcocho y obtendremos una preciosa cobertura de chocolate para tartas con efecto marmolado digno de admiración.

Otra variante de la cobertura de chocolate fundido es con el chocolate teñido. El chocolate blanco se puede colorear con diferentes tintes comestibles que se pueden encontrar en tiendas de repostería y en grandes superficies. No todos los colorantes comestibles sirven para el chocolate, hay que fijarse en que sean liposolubles. Es suficiente con añadir colorante en el chocolate blanco fundido y remover bien hasta obtener el color deseado. Así tendremos un chocolate perfecto para colorear cualquier postre.

El chocolate fundido también se puede mezclar con otros ingredientes que le aporten sabor y aroma. Si fundimos el chocolate negro con café, tenemos una fantástica cobertura de café para una tarta de galletas. Otra opción es añadir especias como canela, vainilla, etc. que darán un toque diferente a esta cobertura tan básica.

COBERTURA CON GANACHE DE CHOCOLATE

Es la forma más popular, y una de las más fáciles, de preparar una cobertura de chocolate para bizcochos. Consiste en calentar nata hasta que hierva y mezclar con el chocolate de cobertura troceado o bien fundir el chocolate directamente con la nata.

Dice la leyenda que el nombre ganache se debe a que esta preparación fue un error de un ayudante de pastelería francés. El pastelero, al darse cuenta, habría increpado al ayudante llamándole “ganache” que en francés significa tonto o incompetente.

La ganache de chocolate puede servir tanto para cobertura como relleno de pasteles y tartas. Además, es la base de las trufas de chocolate y de muchos bombones. También hay que decir que la ganache se puede preparar tanto con chocolate negro como con chocolate con leche, chocolate negro 70% de cacao o chocolate blanco, siempre y cuando sean chocolates para postres.

La ganache, según la proporción de nata y chocolate, puede tener suficiente cuerpo para hacer decoraciones con manga. Un ejemplo inspirador es esta tarta reno , pero las posibilidades son variadas.

COBERTURA BRILLANTE DE CHOCOLATE

Querer es poder y conseguir una cobertura brillante para tartas es posible. Hay distintas técnicas y métodos, pero en todos aparece el ingrediente básico para dar brillo: la mantequilla.

Podemos conseguir una cobertura brillante para tartas fundiendo chocolate con nata, igual que en el caso de la ganache, y añadiendo a continuación la mantequilla hasta que se disuelva bien. La mantequilla no solo proporciona brillo al chocolate, sino que además le da fluidez a la cobertura.

COBERTURAS DE CHOCOLATE ENRIQUECIDAS

Una vez tenemos claro cómo hacer cobertura de chocolate para tartas, podemos aventurarnos con mezclas de chocolate y otros ingredientes para conseguir rellenos y coberturas muy apetitosos.

La mezcla de chocolate con queso crema es muy fácil, rápida de preparar y deliciosa. No solo es apta como cobertura, también se usa como relleno e incluso podemos preparar tartas enteras con esta preparación.

Las tartas de galletas y chocolate quedan deliciosas con este relleno, que puede ser con chocolate con leche o con chocolate blanco. También podemos usar esta mezcla para la tarta de queso y chocolate para una sorprendente tarta de queso marmolada.

Recuerda que el paso fundamental en toda cobertura es saber cómo fundir chocolate para cubrir tartas. Así que vamos a hacer un breve recordatorio. Trocea el chocolate y ponlo en un bol. Se puede fundir en el microondas, siguiendo las indicaciones del envase, o bien al baño maría, que consiste en poner el bol encima de una olla con agua hirviendo de forma que quede encajado y remover el chocolate hasta que esté fundido. En pocos minutos tenemos el chocolate a punto para la mejor cobertura.