Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

Crema de espárragos casera

Crema de espárragos casera
Receta de Ideal
Haz clic sobre las estrellas y puntúa esta receta Mejor en otro momento

76

votos
Fácil 4
personas
10 min.
de preparación
25 min.
de cocción
Sin gluten Vegetariano

Qué me aporta esta receta...

Con la llegada de los meses fríos, los platos de cuchara apetecen más que nunca. El recetario tradicional cuenta con multitud de propuestas de este tipo, desde potajes y guisos hasta cremas y sopas, como la crema de espárragos que te presentamos en esta receta. Un plato con un sabor exquisito y muy ligero, ideal para todos aquellos interesados en cuidar su alimentación.

Originarios del Mediterráneo, los espárragos han sido una verdura muy consumida desde la antigüedad. En Egipto y Grecia, era tan apreciada que incluso se utilizaba como ofrenda a los dioses y con el Imperio Romano, su cultivo se extendió por todo el continente europeo. En el siglo XVIII se convirtieron en uno de los bocados favoritos de la burguesía, muy apreciados tanto por su gusto como por sus supuestas propiedades medicinales.

Esta verdura resulta deliciosa en crudo o salteada, pero esta vez, te proponemos probarla con esta riquísima crema de espárragos casera, que nos permite apreciar en toda su plenitud su sabor suave y delicado. Además, los espárragos son una de las hortalizas más ricas en proteínas y su aporte de grasas es mínimo. Si estás pensando en ponerte a dieta para recuperar la línea después de los excesos, ¡toma buena nota de esta receta!

¿Sabías que 100 gramos de espárragos contienen apenas 1,7 gramos de hidratos de carbono? Esta verdura está compuesta en su mayoría por agua, por lo que su valor calórico es extremadamente bajo. Esta crema de espárragos te aportará aproximadamente 200 kilocalorías por ración. Además, los espárragos también constituyen una extraordinaria fuente de proteínas -alrededor de 28 kilocalorías por ración-, fibra, ácido fólico, betacaroteno y vitaminas del grupo B, C y E.

Existen dos variedades principales de espárragos: los espárragos verdes, como los que utilizamos en esta crema de espárragos, también conocidos como espárragos trigueros, amargos o negros, y los espárragos blancos. ¿En qué se diferencian ambas clases? Los espárragos blancos se cultivan bajo tierra. Al no estar expuestos a la luz solar, no desarrollan la clorofila responsable de la coloración característica de los espárragos verdes.

Ambos se caracterizan por su sabor suave, con un ligero toque amargo, que los convierte en un ingrediente perfecto para combinar con otras verduras (puerros, cebollas, zanahorias, apio…), para crear una crema de espárragos totalmente a tu gusto.

A la hora de acudir a nuestra frutería o nuestro supermercado, podemos reconocer un espárrago de calidad por sus puntas cerradas y compactas, su tallo firme y recto y su coloración uniforme. Una vez en casa, envuélvelos en un paño húmedo y podrás conservarlos hasta tres semanas en el frigorífico. Si los guardas en una bolsa de plástico, su caducidad se reduce a dos o tres días.

Una vez en la cocina, no está de más tener presentes algunos consejos. Normalmente solemos utilizar aceite de oliva para saltear las verduras, pero en esta crema de espárragos podemos permitirnos usar mantequilla para añadir un extra de sabor y lograr una textura más cremosa. Recuerda mantener siempre el fuego a baja potencia, ya que la mantequilla se quema más fácilmente que el aceite.

Después, solo tienes que triturar bien la mezcla para conseguir una crema fina, sin grumos ni tropezones que pueden resultar desagradables para algunos paladares. El pasapuré es un utensilio de cocina muy práctico en estos casos, pero también puedes usar una batidora eléctrica convencional.

Más allá de todos los beneficios nutricionales asociados a las verduras, esta crema de espárragos casera también incluye entre sus ingredientes mantequilla y leche evaporada, ricas en calcio y vitaminas A y D. Y para conseguir un plato totalmente completo y equilibrado, añadimos hidratos de carbono a través de la patata. Con recetas así, ¿a quién le cuesta comer sano?