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Tarta de dulce de leche

Tarta de dulce de leche
Receta de La Lechera
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Fácil 8-10
personas
20 min.
de preparación

Qué me aporta esta receta...

Dulce, cremosa y con un punto crujiente, esta tarta de dulce de leche hará las delicias de los más golosos. ¿Por qué esperar a una ocasión especial para disfrutarla? Esta tarta fácil es una receta ideal para iniciarse en el mundo de la repostería casera y alegrar cualquier momento del día, poniéndole un toque dulce a la vida.

Esta tarta de dulce de leche es una propuesta fantástica para la hora del postre que además, no requiere de horneado. Solo necesitas seguir los pasos que te mostramos a continuación y dejarla enfriar en la nevera. Más fácil, ¡imposible!

El dulce de leche es un ingrediente muy típico en la repostería latinoamericana, usado en infinidad de recetas, fabuloso como cobertura o como relleno de tartas, pasteles, panqueques o alfajores. En México se le conoce como cajeta o leche de quemada, en Chile y Ecuador se denomina manjar y en Colombia y Venezuela recibe el nombre de arequipe. Si todavía no lo has probado, ¡esta tarta de dulce de leche es una forma deliciosa de descubrirlo!

Más abajo, te contamos más sobre el origen y la historia del dulce de leche y te damos algunas sugerencias de presentación, con las que lograr que esta tarta de dulce de leche luzca todavía más espectacular. ¡Absolutamente irresistible!

El dulce de leche, protagonista indiscutible de esta receta, es un verdadero icono de la gastronomía de América Latina pero, ¿cuándo y dónde se inventó? Existen muchos países que se disputan la creación de este dulce, elaborado tradicionalmente a base de leche, azúcar y vainilla. En Argentina, Paraguay o Brasil existen referencias documentadas que sitúan su creación en el siglo XIX, aunque el origen de la receta podría ser mucho más antiguo.

La tarta de dulce de leche que proponemos en esta ocasión es un exponente perfecto de sus enormes posibilidades culinarias. Este dulce capricho es un ingrediente magnífico para rellenar crepes, muffins, magdalenas y bizcochos, así como para la elaboración de tartas, mousses o flanes. Como ves, ¡existen mil formas de disfrutarlo, a cuál más deliciosa!

Tradicionalmente, el dulce de leche se preparaba cociendo agua y azúcar al baño María. De esta forma, el agua contenida en la leche se va evaporando poco a poco y la leche se carameliza, adquiriendo una textura más espesa y un color tostado. En la repostería moderna, es habitual prepararlo con leche condensada, simplificando el proceso. Actualmente, también puedes encontrar dulce de leche ya preparado de marcas como La Lechera, con los que preparar esta tarta de dulce de leche será todavía más fácil.

¿Eres intolerante a la lactosa? ¡No te preocupes, porque siempre hay alternativas! Si no quieres quedarte sin probar esta tarta de dulce de leche, también puedes preparar un dulce de leche casero al estilo tradicional usando leche condensada sin lactosa, muy fácil de encontrar en los lineales de cualquier supermercado. Solo tienes que cocer una lata de leche condensada en una olla exprés o una olla rápida durante unos 45 minutos ¡y listo!

Otro de los secretos para lograr la textura cremosa que convierte a esta tarta de dulce de leche en un bocado irresistible es la gelatina deshidratada, también conocida como agar-agar. Este producto es fabuloso para aportar más cuerpo a cremas dulces para rellenar tartas o bizcochos, flanes, helados y todo tipo de postres fríos.

Para usarlo, debemos hidratar primero las hojas de gelatina en agua fría durante unos 10 minutos y escurrirlas bien antes de añadirlas al resto de ingredientes. Con el calor, la gelatina se solidificará y nuestra tarta de dulce de leche quedará más firme y compacta.

Y como toque final, ¿qué te parece coronar este postre con una cobertura crocante de frutos secos? Las almendras, las avellanas o las nueces combinan genial con el dulzor de este postre y le aportarán un toque crujiente realmente exquisito.