Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.
Mujer organizando nevera
Volver

Cómo organizar la nevera de forma sencilla: todas las claves

04/12/2018

Hay dos palabras que rondan tu mente: organizar nevera. Si te preguntas cómo organizar la nevera correctamente o cómo colocar los alimentos en la nevera, es porque sabes que no solo el aspecto visual es importante. Una buena organización te permite conservar los alimentos en buen estado durante más tiempo y que los tengas siempre disponibles para consumir.

Te contamos cómo ordenar nevera por dentro y almacenar los distintos grupos de alimentos, qué tipo de envases y recipientes debes utilizar para cada uno de ellos y cuál es su lugar ideal en el frigorífico. ¡Toma nota!

Temperatura ideal de tu nevera

Antes de saber cómo ordenar el frigorífico por dentro debes tener en cuenta que ésta tiene que estar a una temperatura de entre 0 y 5ºC y el congelador a unos -18 ºC. Durante el verano, en los meses más calurosos del año, es aconsejable bajar dos grados la temperatura del frigorífico, ya que la temperatura ambiente es más elevada.

De esta forma, la conservación de los alimentos no se verá alterada.

Cómo colocar los alimentos correctamente en la nevera

Estante superior (8ºC): es una de las zonas menos frías de la nevera, donde puedes almacenar alimentos cocinados y listos para consumir. Un ejemplo son los tuppers con sobras de comida, platos preparados vegetarianos, restos de conservas en un recipiente limpio y bien tapado… Es importante escoger envases transparentes y con cierre hermético para identificar fácilmente cuál es su contenido interior y conservarlos así en buen estado.

Centro (4-6ºC): en el centro de la nevera puedes colocar los lácteos frescos (quesos, yogures, etc.) y los embutidos. Procura, en cualquier caso, que los envases queden bien cerrados para evitar que absorban los olores de otros alimentos.

Estante inferior (4 a 6ºC): en la fona más fría de la nevera, situada sobre los cajones de frutas y verduras, se deberían colocar los alimentos crudos y perecederos, como pueden ser la carne, el pollo y el pescado fresco, además de productos en descongelación. Hay que procurar conservarlos en su envase original o colocarlos en una bolsa o recipiente hermético. Te recomendamos emplear recipientes de cristal ya que los de plástico pueden alterar el sabor de los alimentos. Además, así evitarás que el líquido pueda derramarse por la nevera, creando contaminaciones cruzadas entre diferentes alimentos.

En cuanto al pescado, es preferible conservarlo sin las vísceras y cubierto para evitar la transmisión de su olor a otros alimentos. Puedes pedir que te lo limpien en la pescadería o hacerlo en casa antes de colocarlo en la nevera.

Cajones (2ºC): esta es la zona ideal para conservar las frutas, verduras y hortalizas. Colócalas sin bolsas de plástico, cartones o redecillas y no las laves antes de introducirlas en tu frigorífico: hazlo justo antes del momento de consumo. Mantenlas en cajones separados: la fruta desprende gas etileno que puede provocar que la verdura se estropee antes de tiempo.

Puerta (10ºC): este es el espacio menos frío la nevera y es ideal para colocar el agua, la leche, los huevos, las salsas… En el caso de los huevos, podrás mantenerlos en la nevera entre tres y cinco semanas aproximadamente, aunque siempre deberás consultar la fecha de caducidad impresa. En el momento de almacenarlos, puedes lavarlos con un paño seco, pero no con agua, ya que los gérmenes podrían penetrar en su interior. Cualquier tipo de alimento o plato que hayas preparado que contenga huevo fresco deberá ser consumido antes de las siguientes 24 horas.

¿Cómo organizar la nevera correctamente?

Consejos básicos para saber cómo organizar la nevera y sacarle el máximo partido

  • Para conservar los alimentos usa preferiblemente envases o bolsas con cierre hermético, tarros de cristal o tuppers.
  • Mantén siempre los alimentos cocinados y los listos para consumo separados de los crudos.
  • No guardes los restos o un alimento cocinado caliente en la nevera. Espera el tiempo suficiente para que se haya enfriado, ya que así no alterarás la temperatura interior de la nevera.
  • Desecha las sobras que no hayas consumido en los siguientes cuatro días, tras la preparación.
  • Procura abrir la puerta de la nevera únicamente cuando sea necesario para evitar que el frío se pierda fácilmente. Además de conservar correctamente los alimentos, ahorrarás en el consumo de energía.
  • Es preferible que el frigorífico no está demasiado lleno ya que el aire frío necesita espacio para circular, por lo que es mejor no sobrecargarlo excesivamente.
  • Los alimentos no tendrían que tocar las paredes del frigorífico ni tocarse entre ellos; deja espacio entre los distintos productos para que el frío se reparta correctamente.
  • Revisa los alimentos que hay en la nevera, como mínimo, una vez a la semana: podrás comprobar el estado de los distintos alimentos, consumir los que estén a punto de estropearse, tirar los que hayan caducado, etc.
  • Limpia la nevera a fondo, por lo menos, una vez al mes.
  • Coloca los alimentos según su fecha de caducidad: los de fecha de caducidad más próxima en los lugares más visibles y fáciles de acceder y los demás, detrás; evitarás olvidar algún alimento al fondo de la nevera y que acabe estropeándose.

¿Y en el congelador, qué puedes hacer?

  • Preferiblemente utiliza envases transparentes y herméticos, para que sea más sencillo identificar su contenido.
  • Etiqueta los alimentos que introduzcas en el congelador con la fecha de congelación correspondiente.
  • Conviene que revises las fechas cada cierto tiempo para evitar que los alimentos caduquen.
  • Coloca encima aquello que está a punto para consumir, así evitarás desperdiciar alimentos.
  • Guarda en el primer cajón los productos que se deban consumir antes, ya que es el más accesible y en los inferiores aquellos con una previsión de consumo mayor.
  • Procura congelar raciones individuales para que, cuando quieras descongelar un alimento o plato preparado, solo lo hagas con lo necesario.
Consejos para conservar bien los alimentos

¿Qué alimentos que no debes guardar en la nevera?

Tomates: con el frío pierden su sabor, por lo que es preferible que los dejes fuera. Guárdalos en la nevera únicamente si están muy maduros.

Patatas: con el frío, se convierten en patatas de textura arenosa y sabor dulce. Para conservarlas correctamente, puedes guardarlas en un recipiente con agua dentro de la nevera si están lavadas y peladas.

Cebollas: almacénalas en un lugar seco y fresco. Aunque se suelen colocar junto a las patatas, es preferible que no lo hagas, ya que emiten un gas que hará que los dos alimentos se estropeen con mayor facilidad.

Plátanos: si los guardas en la nevera se pondrán negros antes y se estropearán demasiado rápido.

Aguacates: aunque tardes unos días en consumirlos, es preferible que los dejes fuera de la nevera, ya que dentro se ponen duros.

Sigue nuestros consejos para conocer cómo organizar la nevera de forma correcta: conseguirás sacarle el máximo rendimiento, que los alimentos permanezcan en buen estado durante más tiempo y desechar menos comida, lo que te hará ahorrar tiempo y dinero.

Imágenes | iStock