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Salsa a la pimienta IDEAL

Salsa a la pimienta  IDEAL
Receta de Ideal
Pruébalo sin lactosa
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Fácil 2
personas
5 min.
de preparación
10 min.
de cocción
Pruébalo sin lactosa

Qué me aporta esta receta...

¿Buscas salsas deliciosas para acompañar tus mejores platos de carne? La salsa a la pimienta es una de los mejores aderezos que podrás encontrar para estas recetas, especialmente si se trata de carnes a la brasa o asadas. Si disfrutas con un jugoso solomillo o un buen entrecot, ¡prueba a acompañarlos con esta salsa!

Aunque la salsa a la pimienta sea un acompañamiento habitual para las carnes rojas o el cerdo, también casa muy bien con las carnes blancas. Si quieres convertir una sencilla pechuga de pollo o pavo en un plato para chuparse los dedos, esta salsa es perfecta para lograrlo.

Pero si pensabas que las aplicaciones culinarias de la salsa a la pimienta se limitaban a las carnes, ¡no podías estar más equivocado! El sabor suave y delicado de esta salsa con base de nata también marida a la perfección con pescados como la lubina, la merluza, el mero o el salmón.

En definitiva, la salsa a la pimienta es una elección inmejorable para sacarle el máximo partido a cualquier plato, sea cual sea tu menú. A continuación, te invitamos a descubrir sus posibilidades con una receta para preparar tu propia salsa a la pimienta casera y vestir tus platos de gala. Después, solo queda decidir con qué prefieres disfrutarla.

La pimienta, que brinda a esta salsa su personalidad y sabor únicos, es una de las especias más consumidas del mundo. ¿Conoces las variedades más usadas en la cocina? ¿Para qué recetas está indicada cada una? ¿Qué tipos resultan más recomendables para esta salsa a la pimienta casera? ¡Sigue leyendo y descubre los secretos de esta especia fascinante!

Aunque existan infinidad de variedades de pimienta, las más conocidas son la pimienta negra, la blanca y la verde. En realidad, estas tres clases proceden de la misma planta, aunque el momento de la recolección y la forma en la que se procesan posteriormente los granos es diferente para cada una de ellas. Como resultado, cada variedad cuenta con unas características distintas en cuanto a color, sabor y un aroma, ¡para que siempre encuentres la opción perfecta para cada plato!

Para esta receta de salsa a la pimienta, hemos apostado por la pimienta negra o 'Piper nigrum', originaria de la India. Las bayas se recolectan antes de madurar completamente y se cuecen en agua, lo que las hace adquirir un tono más oscuro. Después, se dejan secar al sol. Como resultado, el color de los granos se torna negro, su piel se arruga y su aroma se intensifica.

Si quieres preparar una salsa a la pimienta o un marinado, lo ideal es usar esta especia en granos enteros, ya que durante el proceso de molido pierde parte de su intensidad aromática al volatilizarse parte de los aceites que contiene. En el caso de la pimienta blanca, las bayas se recogen cuando ya están maduras. Después de secarlas y pelarlas, se las deja macerar en agua. Durante este proceso, las bayas pierden totalmente la piel, dejando al descubierto el grano blanco que da nombre a esta variedad.

La pimienta blanca resulta menos aromática, pero también más picante, por lo que siempre es importante usarla con moderación. Estas cualidades la convierten en una variedad ideal si quieres una salsa a la pimienta especialmente intensa, así como para aderezar platos de pasta o darle un punto adicional de sabor a una salsa bechamel, por ejemplo.

Por su parte, la pimienta verde también procede de bayas recolectadas antes de alcanzar la madurez, cuando todavía están verdes. Esta variedad destaca por su potencia aromática y su sabor fresco, con toques frutales, aunque no resulta picante como la pimienta negra. Si te gustan las salsas ligeras o no toleras el picante, prueba a preparar tu salsa a la pimienta con esta variedad, fantástica para maridar con pescados y carnes blancas.