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Salsa boloñesa

Salsa boloñesa
Receta de Solís
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25

votos
Fácil 6-8
personas
15 min.
de preparación
60 min.
de cocción
Sin gluten Sin lactosa

Qué me aporta esta receta...

¿Quieres descubrir cómo hacer que tus platos de pasta sean todavía más apetecibles? La salsa boloñesa es un clásico conocido en todo el mundo, ideal para acompañar tallarines, espaguetis o como relleno para lasañas y canelones. Con la receta boloñesa, vamos a enseñarte a prepararla, paso por paso, para que puedas disfrutar del auténtico sabor de la cocina italiana en casa siempre que quieras. Vamos allá con la salsa a la boloñesa.

En Italia, la salsa boloñesa se conoce como “ragú”, un nombre derivado del vocablo francés “ragôuter”, que significa “abrir el apetito” y lo cierto es que, como tú mismo podrás comprobar si te animas a preparar esta receta, ¡este nombre le va que ni pintado! Un toque de esta salsa boloñesa fácil basta para transformar unos sencillos macarrones o unos espaguetis en una especialidad gourmet.

La salsa boloñesa original se elaboraba con verduras sofritas y carne de buey, aunque actualmente lo más habitual es usar carne picada de ternera. El tomate, originario de Mesoamérica, no se incorporó hasta el siglo XVI, cuando los conquistadores españoles lo trajeron a Europa. Más abajo podrás conocer más sobre la historia de la salsa boloñesa tradicional italiana pero antes, te explicamos todo lo que debes tener en cuenta a la hora de preparar la salsa boloñesa y te proponemos algunas recetas deliciosas para disfrutarla.

La pasta con salsa boloñesa es un plato indispensable en la carta de cualquier restaurante italiano del mundo. Su nombre hace referencia a la ciudad italiana de Bolonia pero, ¿quién fue el creador de esta receta genial? La mayoría de historiadores sitúan su origen en la antigua Roma, que extendió la receta por otras regiones de Europa a medida que iba expandiendo su imperio.

A comienzos de la Edad Media, la salsa boloñesa era un guiso que solo podían permitirse los nobles, pero pronto pasó a formar parte del recetario popular italiano. La ciudad de Bolonia, sede de una de las universidades más prestigiosas de Europa en esa época, fue fundamental para su expansión. Después de probarla, los profesores y estudiantes se encargaron de extender esta receta a lo largo del mundo, convirtiéndola en una salsa de fama internacional.

En 1982, la Academia Italiana de Cocina registró la receta de la salsa boloñesa original en la Cámara de Comercio Italiana. Sus ingredientes principales eran las verduras, como la zanahoria, el apio y la cebolla, y la carne de buey. Las verduras se sofreían en panceta, en lugar de aceite de oliva, y la carne de buey se cocía en leche.

En esta receta boloñesa, te ofrecemos una versión de la salsa boloñesa tradicional adaptada a la cocina moderna, muy fácil de preparar. Para empezar, cortamos las verduras en brunoise, una técnica básica que todo cocinero debe conocer. Básicamente, el brunoise consiste en cortar los vegetales en dados pequeños, de aproximadamente dos milímetros. Para ello, es fundamental contar con un cuchillo bien afilado. Corta primero las verduras y hortalizas en juliana, es decir, en tiras finas. Después, coloca el cuchillo perpendicular a las tiras y corta de nuevo, para darles forma de dados.

Esta técnica se emplea habitualmente para preparar sofritos o guarniciones. Cada verdura y hortaliza tiene un tiempo de cocción diferente pero, al cortarlos en trozos del mismo tamaño, conseguiremos que se cocinen de forma más uniforme. Después, solo tendremos que añadir la carne picada, el vino y la salsa de tomate y dejar cocer la salsa boloñesa a fuego medio o bajo hasta que adquiera la textura perfecta.

En cuanto a la pasta, en Bolonia son tradicionales los tagliatelle con salsa boloñesa, aunque la receta más conocida a nivel internacional son los espagueti a la boloñesa, típicos de la región de Nápoles. La salsa boloñesa también es un acompañamiento estupendo para las pastas rellenas, como los ravioli, o los ñoquis. Y tú, ¿cómo prefieres disfrutar la salsa boloñesa que te mostramos aquí?

Sabías que...



Antes te hemos hablado sobre la historia de la salsa boloñesa pero, ¿sabías que la receta italiana tradicional está considerada Patrimonio de la Humanidad? En 1982, la Academia Italiana de la Cocina la registró oficialmente ante notario, para asegurar la preservación de este pequeño tesoro culinario.

La salsa boloñesa es una de las muchas preparaciones que usan como base la salsa de tomate, considerada una de las cuatro salsas madre a partir de la que se derivan todas las demás. En España, tenemos nuestra propia versión de la salsa de tomate, conocida también como salsa española. Su particularidad es que, mientras que la tradicional usa tomate natural, en nuestra versión se fríe el tomate en aceite de oliva y se deja cocinar a fuego lento, hasta que alcance su punto perfecto.

A la hora de prepararla en casa, hoy en día lo más habitual es usar salsa de tomate frito natural. En España, la primera salsa de tomate frito en salir al mercado fue comercializada en 1964 por Juan Antonio Solís y desde entonces, se ha convertido en un producto básico en cualquier cocina española. Si quieres saber más sobre su historia, en nuestro blog puedes descubrir otros secretos y curiosidades del tomate Solís.

¿Quieres aprender a preparar una salsa boloñesa más ligera? Aunque la presencia de la carne entre sus ingredientes hace que esta sea una salsa bastante contundente, puedes conseguir hacerla más ligera usando tomate frito sin azúcar ni sal. Estas salsas sin azúcares añadidos son una de las innovaciones más recientes que puedes encontrar en los lineales de cualquier supermercado.

Al contar únicamente con la fructosa presente de forma natural en el tomate, este tipo de salsas de tomate tiene un valor calórico menor, pero mantienen todo su sabor original. Así, podrás disfrutar de una auténtica salsa boloñesa y rebañar el plato sin remordimientos.

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