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Crema de tomate y pimiento

Crema de tomate y pimiento
Receta de Ideal
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51

votos
Fácil 4-6
personas
10 min.
de preparación
30 min.
de cocción
Vegetariano

Qué me aporta esta receta...

¿Buscas recetas sanas, que te ayuden a cuidar tu línea? Esta crema de tomate es una propuesta muy baja en calorías, fabulosa para refrescarte durante los meses de verano o como primer plato. Una receta fácil y rica para degustar este pequeño tesoro de la naturaleza, cautivador tanto por su aroma y su sabor como por su textura carnosa y delicada.

Si atendemos a sus usos y aplicaciones culinarias, el tomate es una hortaliza que tiene mucho más en común con las verduras que con las frutas. Aunque resulta delicioso en crudo o aliñado con un chorro de aceite de oliva, existen cientos de formas de cocinarlos: fritos, asados, rellenos... Su textura carnosa también lo convierte en un ingrediente ideal para elaborar salsas, sopas y cremas, deliciosas tanto en frío como en caliente.

Con esta crema de tomate y pimiento, te invitamos a descubrir el auténtico sabor de la dieta mediterránea, repleta de bondades nutricionales. Además de ser bajo en calorías por su alto contenido en agua, el tomate también aporta fibra, que ayuda a regular el tránsito intestinal, y es alto en potasio y pobre en sodio, por lo que tiene propiedades diuréticas y depurativas.

En cuanto a sus variedades, ¿sabías que existen cerca de un centenar de tipos diferentes? Más abajo, te explicamos cuáles son los más adecuados para preparar esta crema de tomate y te ofrecemos algunos consejos y sugerencias para hacer esta receta todavía más apetecible. ¡No te quedes sin probarla!

Esta crema de tomate supone una forma magnífica de cocinar esta fruta extraordinaria, con la que comer sano y bajo en grasas resultará todo un placer. ¿Quieres conocer un poco más sobre su historia y sus variedades? ¿Cómo puedes reconocer a un tomate de calidad? A continuación, te contamos todas las claves que debes tener en cuenta para triunfar con esta crema de tomate, ligera y muy refrescante.

Para comenzar, ¡un poco de historia! El tomate es originario de Ecuador, Perú y el norte de Chile. Existen evidencias de que ya se cultivaba en América Central hace 2.500 años. En Europa, tuvimos que esperar hasta el siglo XVI para conocerle. Se cree que Hernán Cortés importó esta hortaliza al Viejo Mundo tras la conquista de la ciudad azteca de Tenochtilán, actual Ciudad de México. Curiosamente, al principio solo se usaba como planta ornamental, hasta que los europeos se percataron de sus increíbles aplicaciones culinarias.

Poco a poco, el tomate fue ganando importancia y hoy es una hortaliza cultivada en todo el mundo. En cuanto a sus usos gastronómicos, las posibilidades son inmensas: recetas sencillas, como esta crema de tomate o en ensalada, salsas de tomate para acompañar pastas, guisos y estofados, quichés y pasteles salados...

El verano es la mejor época para consumirlos, ya que los tomates que maduran al sol tienen más aroma y mayores propiedades nutritivas que los cultivados en invernadero. Dentro de su extensa gama de variedades, podemos encontrar tomates para ensalada, como el Dan-Ronc o los tomates Cherry, y tomates para cocinar, más dulces y carnosos.

Para esta crema de tomate, te recomendamos variedades como el tomate Pera, también conocido como tomate Roma, aromático y muy sabroso. Se trata de una de las variedades más tempranas, ya que es posible encontrarlas en el mercado desde el mes de marzo. El tomate Redondo, de color rojo intenso y sabor dulce, también es una elección fantástica para preparar salsas, cremas y sopas frías, como el gazpacho o el salmorejo.

Para esta receta de crema de tomate, lo ideal es usar tomates más bien maduros. Si la textura de la piel te resulta desagradable, ¡aquí tienes un buen truco para limpiarlos fácilmente! Solo tienes que hacer un corte en forma de cruz en la base y sumergirlos en agua hirviendo durante unos segundos, hasta que la piel comience a levantarse. Después, solo tienes que tirar de la piel con suavidad y comprobarás como esta se despega sin problemas.

Y para los más pequeños, ¿qué te parece acompañar esta crema de tomate con unos crujientes picatostes? ¿Quizás prefieras darle un toque más exótico, jugando con las especias? ¡Decídete a ponerte el delantal y descubre el placer de cocinar!