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Salsa tártara ligera

Salsa tártara ligera
Receta de Ideal
Pruébalo sin lactosa
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Fácil 4
personas
5 min.
de preparación
Pruébalo sin lactosa Vegetariano

Qué me aporta esta receta...

Fresca, cremosa e imprescindible en la carta de cualquier restaurante de lujo, la salsa tártara representa un acompañamiento muy popular para todo tipo de pescados y mariscos ¡pero sus posibilidades culinarias van mucho más allá! Elaborada a base de ingredientes muy sencillos, esta salsa es perfecta para aportar un toque sofisticado a cualquier receta.

Aunque el nombre de la salsa tártara haga referencia a las tribus mongolas que dominaron gran parte de Asia y Europa durante el siglo XII lideradas por el famoso Gengis Kan, no conocemos el origen exacto de esta receta tradicional de la gastronomía francesa. La versión más clásica utiliza como ingredientes principales mayonesa, mostaza, alcaparras, aceitunas, cebollas y rábano.

Sin embargo, a medida que la salsa tártara ganaba popularidad y conquistaba las cocinas internacionales, fueron apareciendo otras muchas variaciones, adaptadas al gusto de cada país, incluyendo nuevos ingredientes como el perejil u otras hierbas aromáticas.

En esta ocasión, te proponemos una salsa tártara inspirada en la receta tradicional pero mucho más ligera, utilizando leche evaporada para preparar mayonesa sin huevo. Y para ayudarte a disfrutar al máximo de su sabor, más abajo encontrarás muchas sugerencias de recetas que combinan a la perfección con esta deliciosa salsa. ¿Te animas a descubrirla?

Como puedes comprobar, la preparación de la salsa tártara es realmente sencilla, asequible incluso para aquellos que están dando sus primeros pasos en el mundo de la cocina. Si tu rutina diaria es demasiado ajetreada para permitirte invertir demasiado tiempo en los fogones, esta salsa también es una opción ideal, ya que puedes tenerla lista en apenas cinco minutos.

Al sustituir el huevo por leche evaporada, esta receta de salsa tártara resulta mucho más ligera que la versión tradicional y no tendrás que preocuparte por si la mayonesa se corta. Además, si entre los comensales hay algún intolerante a la lactosa, puedes adaptar la receta para ellos fácilmente optando por una leche sin lactosa, manteniendo todo su sabor.

Junto a una mayonesa cremosa, el secreto para preparar una salsa tártara perfecta está en picar las verduras en trocitos muy pequeños. ¿Quieres un pequeño truco para potenciar su sabor? Prueba a añadir a la mezcla un chorrito de vinagre, fabuloso para realzar los aromas frescos y delicados de estas verduras.

Cuando ya tengas lista tu salsa tártara, te recomendamos meterla durante unas horas en la nevera, para servirla bien fría.

Respecto a sus posibilidades gastronómicas, ¿qué tipos de platos son los más adecuados para sacarle el máximo partido a este condimento? Tradicionalmente, la salsa tártara se ha usado como acompañamiento para pescados y mariscos, tanto al horno como a la plancha. Su toque fresco también hace que combine muy bien con carnes y pescados empanados y rebozados, desde unos nuggets de pollo a unos palitos de mozzarella.

Si te gustan las recetas vegetarianas, la salsa tártara resulta una elección fabulosa para servir con todo tipo de verduras, tanto en crudo como a la parrilla. Si las verduras hervidas te parecen sosas y aburridas, esta salsa te aportará el toque de sabor que necesitas para convertirlas en un plato mucho más apetecible.

Además, la salsa tártara también representa una alternativa fantástica para alegrar tus ensaladas, ideal para aquellos a los que el vinagre que solemos usar como aliño para estos platos les resulta demasiado fuerte.

¿Estás organizando una cena de picoteo con amigos? ¡Atrévete a sorprender con unas verduras en tempura acompañadas con salsa tártara! Esta receta, tradicional de la gastronomía asiática, puede convertirse en una alternativa mucho más saludable que los clásicos nachos con queso, con la que triunfarás seguro. Además, puedes adaptarla fácilmente a tus gustos, utilizando tus verduras favoritas: pimientos, cebolla, calabacín, zanahoria, berenjena... Y si quieres una tapa más sofisticada ¿qué te parecen unos langostinos o unas gambas en tempura aderezados con salsa tártara? Propuestas sanas, baja en grasas, ¡y totalmente irresistibles!