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Grupo de niños con frutas en las manos - header
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Postres fáciles para niños para divertirse cocinando con ellos

20/12/2018

Unos buenos postres son el mejor colofón para una comida. Y si además, los puedes hacer con los más pequeños de la casa, todavía más. Los postres fáciles para niños no tienen porqué reducirse a recetas simples. De hecho, cocinar postres con niños es una magnífica oportunidad para introducirles en el mundo de la cocina y, de una forma divertida, ayudarles a aprender la importancia de una alimentación saludable y variada.

Además, cocinar unos postres para niños con ellos es una forma fantástica de pasar un buen rato durante las largas vacaciones escolares o cuando nos quedamos en casa.

Hay infinidad de postres para hacer con niños para que ellos aprendan, al mismo tiempo que se divierten. Pero hay que tener en cuenta algo muy importante a la hora de meternos en la cocina y ponernos el delantal con ellos: deben estar constantemente bajo la supervisión de un adulto. No pueden cocinar solos y, sobre todo, deben estar alejados de las fuentes de calor como los fogones y el horno.

POSTRES CON FRUTA

La fruta, a pesar de ser un alimento con un sabor dulce y agradable, es uno de los alimentos que más cuesta introducir en la dieta de algunos niños, sobre todo después de la comida o de la cena. Una manera de conseguir que los niños coman fruta es preparando postres divertidos en los que sea un ingrediente más.

En época de calor, una buena opción es hacer polos y helados caseros con frutas. Un helado buenísimo y muy fácil de hacer es el polo de cereza. Solo hay que deshuesar las cerezas y picarlas en trozos por un lado, batir yogur y leche por otro y mezclarlo con las cerezas. Después se vierte la mezcla en moldes y al congelador. Fácil, refrescante y saludable, ¡un postre divertido para niños que lo tiene todo! Igual que hacemos polos de cereza podemos utilizar cualquier otro tipo de fruta como sandía o fresa, porque es verdad que los helados apetecen más en verano que en invierno.

Otra opción de postres con frutas son los batidos o smoothies, bebidas de yogur con frutas que podemos tomar en cualquier época del año. Son todavía más rápidos de preparar que los polos o helados: pelar la fruta o frutas, triturar junto con el yogur y ¡listos para tomar!

Si queremos entretenernos un poco más en la cocina, podemos proponer a los más pequeños que nos ayuden a confeccionar una torre de piña y chocolate. Nosotros tendremos que pelar y cortar la piña en rodajas y fundir el chocolate al baño maría, y los niños pueden cubrir las rodajas de fruta con el chocolate ayudándose de una espátula, volver a “montar” la piña y decorarla con menta y otras frutas para darle color al postre.

Y entre los postres más fáciles y saludables para niños no podía faltar el inconfundible hojaldre de frutas. Las bandas o tiras de hojaldre son ideales para comer fruta, además de ser muy sencillas de elaborar. Los niños pueden desarrollar toda su imaginación colocando las frutas sobre el hojaldre haciendo diferentes formas, a cuál más original y divertida.

En casa con los niños, también podemos preparar las populares palmeras de hojaldre bañadas en chocolate.

PIZZA DULCE

Una pizza no tiene por qué llevar siempre tomate y queso. El ejemplo es esta pizza dulce con una base para pizza Buitoni, chocolate fundido, fresones y plátano (o las frutas preferidas de los niños). Es un postre divertido para niños y adultos, fácil, rápido de preparar y con el que apetece comer fruta.

GALLETAS Y MAGDALENAS

Seguimos con los máximos exponentes de postres clásicos para hacer con niños. Las galletas y las magdalenas son, para muchos de nosotros, los primeros dulces que cocinamos. El proceso no es complicado, básicamente mezclar los ingredientes, y es perfecto para que los peques toquen la masa, añadan sus ingredientes preferidos, hagan bolitas y les den forma. Después solo hay que hornearlas y están listas en poco tiempo.

Las clásicas cookies de pepitas de chocolate o las de chocolate con leche son una buena idea para empezar, ya que lo más difícil de esta receta es que no se las coman recién salidas del horno. El toque de leche condensada ayuda a que queden jugosas y con el punto justo de dulce.

Para los que adoran el chocolate, estas galletas de brownie son perfectas. No os asustéis, no es necesario preparar un brownie antes, es solo que los ingredientes de estas galletas son los mismos. Aquí los niños van a disfrutar mezclando la masa y haciendo porciones para hornear.

Aunque no siempre es necesario el uso del horno para hacer galletas. El ejemplo perfecto son las galletas crujientes de chocolate en el que usamos galletas ya preparadas, chocolate fundido, pistachos, fresas y arándanos secos. Una combinación insuperable y una manera de que los niños se diviertan creando formas con los dos tipos de chocolate.

Las clásicas magdalenas quedan deliciosas con leche condensada. A los niños les encantará mezclar la masa, que es suave y sedosa, y disponerla en los moldes de papel. Además, es un buen momento para que les dejemos escoger ingredientes para añadir a la masa. En este caso la receta es con almendras, pero podría ser con cualquier otro fruto seco, fruta, frutas deshidratadas, etc.

Por supuesto, podemos añadir chocolate, en forma de pepitas o bien con una masa que incluya cacao, como estas magdalenas de Nesquik o estas de chocolate.

OCASIONES ESPECIALES

Los días especiales, de celebración, son la mejor ocasión de hacer postres divertidos y fáciles para niños, desde turrones a tartas de Halloween, tartas de Pascua o la más divertida de todas, la ¡tarta bigote del día del Padre!

Navidad es sinónimo de dulces y turrones. Precisamente con los niños podemos preparar turrones caseros que, además, podemos personalizar a su gusto. Un clásico que nunca falla es el turrón de chocolate y arroz inflado que podemos preparar con ellos con tan solo un poco de arroz inflado de desayuno y chocolate Nestlé Postres. La mezcla de chocolate negro y con leche con la manteca de cerdo y el arroz es deliciosa.

Con chocolate, frutos secos y galletas se puede preparar un trampantojo, uno de los postres más divertidos para hacer con niños. Se trata de simular un salami pero con ingredientes dulces, de forma que nadie se va a esperar que este embutido sea un postre. Los niños nos pueden ayudar a mezclar y dar forma a este salami de chocolate.

Los brownies son uno de los bizcochos que más gustan a los amantes del chocolate, ya sean niños o adultos. Y ¿qué más fácil que convertirlos en un postre divertido dándoles forma de abeto navideño? Pero más fácil aún, es preparar un árbol de navidad con hojaldre y chocolate fundido. Con la inestimable ayuda de los adultos para realizar los cortes, los pequeños pueden dar forma al abeto y decorarlo con estrellas.

Finalmente, con coco y chocolate blanco pueden preparar casi ellos solos unas trufitas muñeco de nieve. Los adultos se encargan de fundir el chocolate y preparar la mezcla y los más pequeños de moldear las figuras y rebozarlas con coco rallado. Después, con un poco de ayuda, pueden terminar de decorar estos muñecos tan deliciosos.

Halloween siempre es una buena ocasión para sorprender en la mesa. Y hacer una tarta de bizcocho y galletas que simule un cementerio es divertido y sorprendente. Pero más fácil aún es preparar los sombreros de bruja definitivos.

Unos barquillos en forma de cono son la base para formar estos sombreros de bruja que hay que cubrir y decorar con chocolate, Smarties y tiras azucaradas. Una buena manualidad comestible para tener a los pequeños entretenidos.

Aún más fáciles, e igualmente divertidos, son los plátanos fantasma. Se trata de medios plátanos pinchados en un palo, bañados en chocolate blanco fundido y decorados con chocolate negro.

Durante la Pascua es tiempo de tartas y monas que son ideales para un trabajo de equipo. El equipo de adultos se encarga del pastel y la cobertura mientras que el equipo junior trabaja la parte más importante: la decoración. Hay que mezclar coco rallado con leche condensada y colorante alimentario amarillo y, con esta masa, formar los pollitos que decorarán esta deliciosa mona.

¿Qué mejor homenaje a un padre que prepararle una tarta de chocolate súper divertida? El truco de este pastel con forma de bigote es preparar un bizcocho de chocolate, hornearlo y cortarlo en dos mitades curvas que, separadas, dadas la vuelta y unidas de nuevo ¡tienen forma de bigote! Para acabar, solo hay que bañar el “bigote” con chocolate fundido y unas cuantas virutas.

Desde un sencillo smoothie hasta una tarta cementerio, son muchas las posibilidades para cocinar postres fáciles para niños y no tan niños. Una buena forma de divertirse en la cocina y distraer durante un buen rato los más pequeños de la casa.